La evolución de BeFun Entertainment refleja un caso relevante dentro del ecosistema empresarial latinoamericano: una compañía que nació desde un enfoque emprendedor —con rasgos cercanos a una empresa familiar— y que hoy opera bajo un modelo escalable con presencia en múltiples mercados internacionales.
En entrevista para Mundo Fiscal Mx, Tomás Carrasco, CEO de la firma, explicó que el origen del proyecto no fue inmediato en el mundo del entretenimiento, sino que partió desde el marketing experiencial, a través de un holding enfocado en eventos para marcas.
“Era un negocio B2B donde hacíamos eventos para empresas. La oportunidad surge cuando una marca como LEGO nos invita a desarrollar una experiencia en Latinoamérica”, detalló.

De eventos corporativos a experiencias inmersivas globales
El punto de inflexión para la compañía ocurrió en 2017, cuando comenzaron a explorar el desarrollo de experiencias inmersivas, un segmento que hoy se ha convertido en el eje central de su modelo de negocio.
A partir de ese momento, la empresa estructuró su operación en tres verticales estratégicas:
Las claves del modelo de BeFun
- Family Entertainment: enfocado en marcas como LEGO, Hot Wheels o Bluey
- Fan Experiences: eventos dirigidos a comunidades específicas, como Harry Potter
- Sports Entertainment: desarrollo de experiencias vinculadas al deporte
Este esquema permite a la empresa identificar audiencias y oportunidades de negocio a nivel regional, para posteriormente escalar proyectos hacia mercados internacionales.
“Analizamos Latinoamérica para detectar dónde están los fanáticos y qué licencias tienen mayor potencial para convertirse en experiencias”, explicó Carrasco.
Licencias globales: el acceso a un negocio de alto valor
Uno de los diferenciadores de BeFun Entertainment es su capacidad para trabajar con licencias internacionales, lo que implica negociaciones directas con corporativos globales.
En palabras del CEO, este proceso puede tardar entre 12 y 18 meses, desde el diseño conceptual hasta la ejecución del evento.
“El primer acercamiento es un mockup de la experiencia. Lo que buscan las marcas no es que el diseño sea final, sino entender tu forma de pensar y cómo cuidas la licencia”, señaló.
Un modelo financiero basado en escalabilidad y alianzas
Desde una perspectiva operativa y financiera, la compañía ha desarrollado un esquema híbrido que le permite crecer sin necesidad de una estructura física en cada país.
¿Cómo monetiza BeFun?
- Producción propia (self promotion) en mercados clave como Chile y Brasil
- Coproducción con socios locales en países como México
- Modelo tipo franquicia itinerante, donde las experiencias recorren distintas ciudades
“La escalabilidad no requiere tener oficinas en todo el mundo, sino construir alianzas estratégicas y operar de forma inteligente”, afirmó.
Cultura organizacional: el ADN de una empresa con raíces cercanas
Más allá de su crecimiento, uno de los elementos que distingue a la compañía es su cultura interna, con valores asociados a la experiencia del cliente, la emoción y el trabajo en equipo.
Carrasco subrayó que, en un negocio donde el producto es la experiencia, cualquier error puede afectar la percepción del usuario.
“Puedes tener una experiencia increíble durante una hora, pero si los últimos 15 minutos fallan, eso define todo. Somos obsesivos con el cliente”, puntualizó.
Expansión internacional de BeFun Entertainment
Actualmente, BeFun Entertainment mantiene operaciones en países como México, Brasil, España e Inglaterra, con una estrategia de crecimiento gradual.
Para 2026, la compañía proyecta:
- Lanzamiento de nuevas licencias, incluyendo eventos multicategoría
- Consolidación operativa en Latinoamérica
- Expansión acelerada en Europa hacia 2027
Entre los proyectos más relevantes destaca el desarrollo de un evento basado en Hasbro, que integrará múltiples franquicias en una sola experiencia familiar.
Pensar en grande: el mensaje para emprendedores latinoamericanos
Finalmente, el CEO envió un mensaje directo a los emprendedores de la región, enfocado en romper barreras culturales y de percepción.
“En Latinoamérica a veces creemos que no podemos competir globalmente. Pero sí se puede. Hay que pensar en grande y dejar de limitarse”, concluyó.

