Las conversaciones previas a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) avanzan en un entorno “cordial y positivo”, con un equipo mexicano que, aunque aún perfectible, se encuentra “en buenas manos”, aseguró Francisco Javier Rosas Lardizábal, presidente de la Comisión de Comercio Internacional del Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP).
En entrevista exclusiva para Mundo Fiscal Mx, el especialista delineó el contexto, riesgos y prioridades de México rumbo al proceso formal que arrancará el próximo 1 de julio, marcado por presiones externas, particularmente desde Estados Unidos.
Un diálogo previo que busca evitar tensiones en la revisión formal
Ambiente positivo pese a presiones externas
Rosas Lardizábal subrayó que las mesas de trabajo han sido constructivas, aun en medio de un entorno político complejo.
“Las mesas de trabajo han sido positivas en un ambiente cordial… ambos países quieren manejar una buena revisión”, explicó.
El especialista consideró que estas conversaciones anticipadas son clave para preparar el terreno rumbo a la revisión formal del T-MEC, evitando confrontaciones innecesarias.
Si bien reconoció que el estilo negociador del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, introduce presión en el proceso, destacó que México ha optado por una estrategia prudente.
“México se ha mantenido con una cabeza fría, pero también con una actitud de respuesta a los planteamientos”.
China, aranceles y soberanía: los focos rojos en la negociación
La presión geopolítica detrás del T-MEC
Uno de los factores que explica el inicio de estas conversaciones es la creciente preocupación de Estados Unidos por la participación de China en los mercados internacionales.
De acuerdo con Rosas Lardizábal, esta dinámica ha influido directamente en la agenda comercial de Norteamérica.
“Le preocupa mucho la situación de China, de que está participando mucho en los mercados”.
En este sentido, México deberá fortalecer los mecanismos de verificación de origen de productos y mantener una política clara frente al país asiático.
Evitar nuevos aranceles, prioridad para México
El experto fue enfático al señalar que el principal objetivo del equipo negociador mexicano es preservar las condiciones actuales en materia arancelaria.
“México lo que quiere es mantener las condiciones actuales… debemos evitar que esto salga en una afectación arancelaria”.
Entre los puntos clave que México deberá cuidar, destacan:
- Mantener los aranceles establecidos dentro del T-MEC
- Responder con precisión a propuestas externas que busquen modificarlos
- Evitar medidas unilaterales fuera del tratado
- Defender la soberanía bajo un enfoque de colaboración, no de confrontación
“Tenemos que ser muy inteligentes, mantener la cabeza fría y tener puntos de respuesta y de aclaración”.
Evaluación del equipo negociador: “85 con potencial de subir”
Experiencia y coordinación, factores clave
Sobre el desempeño del equipo mexicano, Rosas Lardizábal otorgó una calificación de 85, destacando su capacidad técnica, pero también señalando áreas de mejora.
“Estamos en buenas manos… es un equipo que tiene un 85 con la potencial de subir a 9”.
El especialista enfatizó la importancia de retomar esquemas como el “cuarto de junto”, mecanismo de consulta entre gobierno y sector privado que fue clave en negociaciones anteriores.
“Lo importante es que tomen la retroalimentación y se mantenga aquel famoso cuarto de junto… con gente de mucha experiencia”.
La recomendación: mesas sectoriales y apertura total
Clave: anticiparse a Estados Unidos
De cara a la revisión formal, el presidente de la Comisión del IMCP planteó una ruta clara para fortalecer la posición mexicana.
Entre sus recomendaciones destacan:
- Mantener una mente abierta ante distintos sectores
- Establecer mesas de trabajo específicas (automotriz, agrícola, entre otras)
- Anticiparse a las propuestas de Estados Unidos
- Fortalecer la colaboración entre gobierno y empresas
“El consejo es mantener la mente abierta… establecer mesas de trabajo que nos permitan ser proactivos”.
Un escenario favorable, pero con cautela
El diagnóstico del especialista es claro: el entorno actual es positivo, pero no exento de riesgos. La presión estadounidense, el papel de China y la posible imposición de nuevos aranceles obligan a México a actuar con estrategia y precisión técnica.
A unos meses de la revisión formal del T-MEC, el margen de maniobra dependerá de la capacidad del equipo negociador para escuchar, anticiparse y sostener una postura firme sin romper el equilibrio comercial en la región.

