El programa de regularización fiscal impulsado por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) busca que los contribuyentes que mantienen adeudos con la autoridad puedan ponerse al corriente mediante facilidades que reducen recargos, multas y gastos de ejecución.
De acuerdo con Luis Carlos Figueroa Moncada, vicepresidente fiscal del Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP), este tipo de mecanismos no son nuevos dentro de la política tributaria, sino que forman parte de estrategias que buscan mejorar el cumplimiento fiscal y fortalecer la recaudación.
“El programa de regularización fiscal, básicamente como su nombre lo dice, es para regularizar cantidades adeudadas. Puede tratarse de contribuciones determinadas por la autoridad o de impuestos que el propio contribuyente sabe que debe”, explicó.

¿Qué es el programa de regularización fiscal del SAT?
El especialista detalló que el objetivo central es permitir que los contribuyentes paguen los impuestos pendientes sin que se generen accesorios adicionales, como recargos, multas o gastos de ejecución.
“Lo que busca el programa es que el contribuyente se ponga al día en su pago de impuestos y que lo haga sin que le cueste recargos, multas o gastos de ejecución”, señaló.
En ese sentido, el mecanismo también forma parte de la estrategia de ingresos públicos, ya que se trata de recursos que el fisco tiene pendientes de cobro.
“Como parte de la recaudación, estos programas forman parte de las estimaciones de ingresos del fisco, porque son cantidades que tienen a cargo los contribuyentes”, añadió.
Requisitos para acceder al estímulo fiscal
El programa vigente contempla una serie de requisitos que delimitan qué contribuyentes pueden beneficiarse de la regularización.
Uno de los principales criterios es el nivel de ingresos reportado por el contribuyente.
Figueroa Moncada explicó que uno de los requisitos clave es que los ingresos acumulables declarados en 2024 sean menores a 300 millones de pesos.
Además, existe otra condición relevante relacionada con la situación legal del adeudo fiscal.
“No tienes que tener medios de defensa contra la autoridad derivados de esas contribuciones. Es decir, el programa está dirigido a contribuyentes que no estén litigando esos adeudos”, indicó.
Entre los requisitos más relevantes destacan:
- Ingresos acumulables menores a 300 millones de pesos en el ejercicio 2024.
- No contar con medios de defensa o litigios fiscales relacionados con los adeudos.
- Cumplir con las condiciones establecidas en las reglas del programa.
- Realizar el pago correspondiente dentro del plazo del estímulo.
Reducción de recargos: cómo funciona el beneficio
Una de las principales ventajas del programa es la posibilidad de reducir el monto de recargos acumulados por adeudos fiscales.
El especialista explicó que, si un contribuyente dejó de pagar o declarar un impuesto correspondiente a 2024, el estímulo puede reducir significativamente los accesorios generados por el retraso.
“Cuando pagues esa cantidad que sabes que debes, se aplicará una disminución automática de recargos o intereses. En un caso de un año de atraso podríamos hablar de alrededor de 24% de reducción, correspondiente a los recargos acumulados”, precisó.
¿El trámite puede hacerlo cualquier contribuyente?
Aunque el procedimiento se ha simplificado respecto a versiones anteriores del programa, Figueroa Moncada señaló que el proceso puede variar dependiendo de la situación del contribuyente.
En casos donde el adeudo es autodeterminado, es decir, cuando el contribuyente reconoce que tiene impuestos pendientes sin haber sido auditado, el estímulo puede aplicarse directamente dentro de la declaración fiscal.
“Hay un renglón específico en la declaración donde se puede aplicar la disminución del estímulo”, explicó.
Sin embargo, si el sistema no permite aplicar el beneficio, el contribuyente puede acudir directamente al SAT para solicitar la ficha de pago correspondiente.
Recomendaciones del Instituto Mexicano de Contadores Públicos
Desde el IMCP, la principal recomendación para los contribuyentes es evaluar primero su situación fiscal antes de solicitar el estímulo.
Esto implica analizar si existe realmente un adeudo y calcular el impacto de los recargos acumulados.
Entre las recomendaciones del organismo destacan:
- Revisar si existen impuestos pendientes de pago.
- Determinar correctamente el monto del adeudo fiscal.
- Analizar los recargos acumulados, especialmente considerando que la tasa mensual aumentó en 2025.
- Verificar que se cumplan todos los requisitos del programa.
- En caso de duda, acudir con contadores o especialistas fiscales.
“El primer paso es evaluar la situación fiscal y determinar el monto adeudado. Con esa información se puede valorar si conviene adherirse al estímulo”, explicó Figueroa Moncada.
Estar atentos a posibles actualizaciones
Finalmente, el especialista recomendó a los contribuyentes mantenerse informados sobre posibles cambios o actualizaciones en las reglas del programa.
“Hay que estar pendientes de la información que pudiera surgir al respecto. Ya se emitieron reglas y formatos para aplicar al estímulo, pero podrían modificarse o actualizarse”, concluyó.
El programa de regularización fiscal se presenta así como una oportunidad para que los contribuyentes regularicen su situación ante el SAT, reduzcan costos derivados de adeudos fiscales y eviten procedimientos administrativos o sanciones futuras.

