La economía mexicana comenzó 2026 con un desempeño débil, reflejado en una contracción mensual de 0.2% durante enero, de acuerdo con la estimación oportuna del INEGI citada por el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
El organismo advirtió que este resultado contrasta con la previsión inicial de crecimiento de 0.3%, lo que evidencia un entorno de cautela en el comportamiento del sector productivo.
Aunque en términos anuales la actividad económica registró un avance de 1.9%, este fue menor al observado el mes previo, lo que confirma una pérdida de dinamismo al arranque del año.
“El inicio de 2026 muestra indicios de debilidad”, señala el análisis, al advertir que la tendencia podría mantenerse en los próximos meses.

Industria, el principal factor de la desaceleración
Manufactura, construcción y minería retroceden
El deterioro económico estuvo impulsado principalmente por la caída de las actividades secundarias, que registraron una disminución mensual de 1.1%.
Entre los sectores más afectados destacan:
- Manufactura: cayó 1.1%, con retrocesos en 12 de 21 ramas industriales
- Productos derivados del petróleo y carbón: desplome de 11.1%
- Industrias metálicas básicas: baja de 7.0%
- Construcción: retrocedió 1.1%, con caída de 2.0% en edificación
- Minería: disminuyó 1.1% mensual
- Energía, agua y gas: contracción de 1.9%
El CEESP subraya que la industria manufacturera enfrenta presiones tanto externas como internas, incluyendo la política comercial de Estados Unidos, la incertidumbre jurídica y los niveles de inseguridad.
Además, el organismo advierte que la inversión pública también podría estar influyendo negativamente, tras reportarse una caída anual real de 30.3% en el gasto de inversión física del sector público durante enero.
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Consumo e inversión también pierden fuerza
El consumo privado, uno de los principales motores de la economía, también mostró señales de desaceleración.
En enero, este indicador registró una caída mensual de 0.6%, cuando se esperaba un crecimiento de 0.1%.
A pesar de mantener un crecimiento anual de 4.7%, este fue menor al 5.6% observado el mes previo, lo que indica una moderación en el ritmo del gasto de los hogares.
Para febrero, el INEGI estima un avance marginal de 0.1% mensual, con una tasa anual de 3.5%, la más baja en los últimos tres meses.
Expectativas moderadas para febrero y próximos meses
Crecimiento limitado y riesgos externos
Las previsiones para febrero apuntan a un crecimiento moderado de apenas 0.1% mensual y 1.2% anual en la actividad económica:
- Las actividades secundarias seguirían en terreno negativo
- El sector servicios mantendría crecimiento, pero sin dinamismo significativo
- El consumo continuaría desacelerándose
El CEESP advierte que la coyuntura internacional también podría incidir en el desempeño económico, incluyendo factores como tensiones geopolíticas, entre ellas el conflicto en Irán.
Contexto internacional también muestra desaceleración
En Estados Unidos, la producción industrial creció 0.2% en febrero, por debajo de las expectativas del mercado, mientras que la venta de viviendas nuevas cayó 17.6% mensual, reflejando un menor dinamismo económico.
Estos indicadores refuerzan el entorno externo complejo que enfrenta México, particularmente por su alta integración comercial con la economía estadounidense.
Perspectiva: debilidad persistente en el corto plazo
El CEESP concluye que la economía mexicana podría mantener un comportamiento débil en los próximos meses, afectada por:
- Menor inversión pública y privada
- Desaceleración del consumo
- Incertidumbre interna y externa
- Presiones en el sector industrial
“El entorno actual sugiere que la actividad económica seguirá mostrando indicios de debilidad”, advierte el organismo.
Con este panorama, el arranque de 2026 se perfila como un periodo de bajo crecimiento, con retos importantes para recuperar el dinamismo económico.

