El Gobierno de México anunció un acuerdo con la banca y emisoras de vales para reducir las comisiones en pagos con tarjeta y vales de gasolina, una medida orientada a contener el aumento en los precios de los combustibles ante el encarecimiento internacional del petróleo. El ajuste, que será automático para los consumidores, busca trasladar los ahorros directamente al precio final en estaciones de servicio.
¿Por qué bajarán las comisiones en gasolineras?
El titular de la Secretaría de Hacienda, Édgar Amador Zamora, explicó que el acuerdo responde al contexto internacional marcado por el alza en los energéticos derivada del conflicto entre Estados Unidos e Irán.
“El objetivo es que la reducción en los costos de operación para las gasolineras se refleje en el precio que pagan los consumidores”, señaló el funcionario. Añadió que actualmente 47.4% de las compras en estaciones de servicio aún se realizan en efectivo, lo que evidencia un amplio margen para migrar a pagos electrónicos.

Eliminación de la cuota de intercambio: clave del acuerdo
Reducción de comisiones bancarias
El convenio alcanzado con la Asociación de Bancos de México (ABM) elimina la llamada “cuota de intercambio”, que representa cerca del 80% de la comisión total que se cobra a las gasolineras por aceptar pagos con tarjeta.
Con este ajuste:
- Tarjeta de débito: la comisión baja de 0.45% a 0%
- Tarjeta de crédito: pasa de 1.00% a 0%
En términos prácticos, esto se traduce en:
- Ahorros de aproximadamente 2.57 pesos por operación con débito
- Hasta 7.45 pesos por operación con crédito
Amador Zamora subrayó que esta medida es resultado de una coordinación entre el sector público y privado para mitigar el impacto del encarecimiento del petróleo en el bolsillo de los usuarios.
Descuentos en vales de gasolina
El segundo componente del acuerdo involucra a las empresas emisoras de vales, utilizadas principalmente por el sector logístico y de transporte.
- Se aplicará un descuento de 1.10 pesos por transacción
Vigencia del acuerdo y respaldo regulatorio
El esquema estará vigente del 1 de mayo al 31 de octubre de 2026, con posibilidad de extenderse dependiendo de las condiciones del mercado energético.
Para su implementación, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y el Banco de México facilitaron ajustes regulatorios que permiten aplicar la medida sin procesos adicionales para los usuarios o comercios.
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el beneficio será automático. “Al disminuir estos costos, también bajará el precio final de los combustibles”, afirmó.
Como referencia, explicó que en una carga promedio de 300 pesos, el usuario podía pagar alrededor de 2.57 pesos adicionales por comisión, monto que ahora se elimina.

Impulso a pagos digitales y transparencia
Menos efectivo, más trazabilidad
Más allá del impacto inmediato en el precio, la estrategia busca acelerar la transición hacia pagos digitales en gasolineras. Autoridades y representantes bancarios coincidieron en que este esquema ofrece ventajas estructurales:
- Mayor transparencia en transacciones
- Reducción de costos operativos para estaciones de servicio
- Generación de historial crediticio para usuarios
- Mayor control fiscal y financiero
La meta planteada por el Gobierno es avanzar hacia un sistema donde el uso de efectivo sea marginal en este sector.
¿Qué implica para consumidores y empresas?
- Consumidores: pagarán menos por cada carga de combustible al eliminarse comisiones ocultas
- Gasolineras: reducirán costos por aceptar pagos electrónicos
- Transportistas: verán menores costos en operaciones con vales
- Gobierno: impulsa inclusión financiera y mayor digitalización
Contención parcial ante presiones externas
Si bien la reducción de comisiones representa un alivio inmediato, su alcance es limitado frente a factores estructurales como el precio internacional del crudo. La medida actúa como un amortiguador, no como un control directo del precio.
No obstante, el acuerdo marca un precedente de coordinación entre autoridades financieras y sector bancario para responder a choques externos. En el corto plazo, el impacto dependerá de que los ahorros se trasladen efectivamente al consumidor final y de la evolución del mercado energético global.

