Las FIBRAs en México alcanzaron un nuevo hito al superar por primera vez el billón de pesos en activos administrados, consolidándose como uno de los vehículos de inversión más relevantes del mercado financiero nacional. El anuncio se realizó durante el FibraDAY 2026, donde la industria destacó además que su contribución económica equivale ya a cerca del 4% del Producto Interno Bruto (PIB) del país.
El crecimiento del sector ocurre en un momento clave para México, marcado por el fortalecimiento de las cadenas logísticas, la expansión industrial impulsada por el nearshoring y las oportunidades derivadas de la integración económica de Norteamérica. De acuerdo con la Asociación Mexicana de FIBRAs Inmobiliarias (AMEFIBRA), el sector acumula además un rendimiento de 100.14% en los últimos cinco años, por encima de indicadores como el IPC y el S&P 500.
Las FIBRAs alcanzan cifras históricas en México
Durante la inauguración del FibraDAY 2026, AMEFIBRA presentó un balance que refleja la madurez alcanzada por la industria a 15 años de la colocación de la primera FIBRA en el mercado bursátil mexicano.
Más de un billón de pesos en activos
La asociación informó que al cierre del primer trimestre de 2026, el valor conjunto de los activos administrados por las FIBRAs superó la barrera del billón de pesos, respaldado por una capitalización de mercado cercana a los 575 mil millones de pesos.
El ecosistema también ha experimentado una expansión significativa. Actualmente, AMEFIBRA agrupa a 16 fideicomisos inmobiliarios que participan en ocho sectores estratégicos:
- Industrial
- Comercial
- Oficinas
- Hoteles
- Educación
- Almacenamiento
- Agro
- Vivienda
En conjunto, estas FIBRAs administran cerca de 32 millones de metros cuadrados de Área Bruta Rentable (ABR).
El segmento industrial impulsa el crecimiento
Nearshoring fortalece la demanda inmobiliaria
El sector industrial se mantiene como el principal motor de crecimiento de las FIBRAs mexicanas. De los 32 millones de metros cuadrados administrados, más de 22 millones corresponden a activos industriales, vinculados directamente con el auge logístico y la relocalización de empresas en Norteamérica.
Para Jorge Ávalos Carpinteyro, presidente de AMEFIBRA, las cifras alcanzadas reflejan que el sector ha dejado de ser una alternativa emergente para convertirse en un componente estructural de la economía mexicana.
“Llegar a nuestra primera década como asociación coincidiendo con un portafolio que supera el billón de pesos en activos, demuestra que las FIBRAs no son una tendencia temporal, sino un pilar estructural para el país”, afirmó.
El directivo destacó además que la industria está preparada para atender las necesidades de infraestructura derivadas de la relocalización de empresas y del desarrollo urbano vinculado al crecimiento económico regional.
Democratización de la inversión inmobiliaria
Acceso desde montos bajos
Josefina Moisés Oliver, directora general de AMEFIBRA, señaló que uno de los principales logros del sector ha sido acercar la inversión inmobiliaria institucional a un mayor número de mexicanos.
“El verdadero logro de esta primera década ha sido democratizar el acceso a los bienes raíces de alta calidad”, señaló.
La directiva indicó que actualmente las FIBRAs generan aproximadamente dos millones de empleos directos e indirectos y permiten que cualquier inversionista pueda participar en el mercado inmobiliario con montos accesibles a través de plataformas bursátiles.
¿Por qué las FIBRAs son relevantes para la economía mexicana?
Entre los principales indicadores presentados por AMEFIBRA destacan:
- Más de 1 billón de pesos en activos administrados.
- Cerca de 575 mil millones de pesos en capitalización de mercado.
- 32 millones de metros cuadrados de área rentable.
- Más de 22 millones de metros cuadrados industriales.
- Participación equivalente al 4% del PIB nacional.
- Generación de aproximadamente 2 millones de empleos directos e indirectos.
- Rendimiento acumulado de 100.14% en cinco años.
Un sector estratégico rumbo a la revisión del T-MEC
El fortalecimiento de las FIBRAs, particularmente en el segmento industrial y logístico, podría convertirse en un factor clave para aprovechar las oportunidades derivadas de la próxima revisión del T-MEC. La infraestructura inmobiliaria institucional se perfila como una pieza fundamental para atender la demanda de espacios industriales, centros de distribución y proyectos vinculados al comercio regional.
Con activos que ya superan el billón de pesos, una creciente participación en la economía nacional y un papel cada vez más relevante en la estrategia de nearshoring, las FIBRAs mexicanas entran en una nueva etapa de consolidación. El desafío hacia adelante será mantener el ritmo de crecimiento, atraer más inversionistas y fortalecer la infraestructura que demanda la integración económica de Norteamérica.

