La producción industrial en México registró en abril un crecimiento mensual de 2.1%, su mayor avance desde marzo de 2021, impulsada principalmente por el dinamismo de la construcción. Aunque el resultado representa una señal positiva para la actividad económica, especialistas advierten que el repunte aún es insuficiente para confirmar una recuperación generalizada, debido a que gran parte de los sectores productivos continúan mostrando signos de debilidad.
De acuerdo con el más reciente Análisis Económico Ejecutivo del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), el desempeño observado durante abril podría marcar el inicio de una mejora en la actividad productiva nacional; sin embargo, el crecimiento se concentró en ramas específicas, particularmente en la construcción y algunas manufacturas vinculadas a la exportación.
Construcción impulsa el crecimiento de la actividad industrial
Los datos del INEGI muestran que el principal motor del avance industrial fue la industria de la construcción, que reportó un crecimiento mensual de 7.6% y una expansión anual de 10.2%.
Edificación lidera el desempeño del sector
Dentro de la construcción, la edificación fue la actividad con mejores resultados, al registrar un incremento mensual de 9.2% y anual de 13.6%. Este segmento incluye proyectos como viviendas, edificios corporativos, hospitales, escuelas, centros comerciales e instalaciones industriales.
Asimismo, los trabajos especializados de construcción, que abarcan cimentaciones, instalaciones eléctricas e hidráulicas, acabados y preparación de terrenos, crecieron 3.0% mensual y 2.7% anual.
En contraste, la construcción de infraestructura presentó un comportamiento negativo. Las obras de ingeniería civil disminuyeron 0.2% mensual y 0.4% anual, reflejando la menor inversión pública en infraestructura. El CEESP destacó que el gasto en inversión física del sector público acumuló una caída anual de 18.4% durante el periodo enero-abril.
Manufactura mejora, pero aún enfrenta desafíos
La producción manufacturera avanzó 1.2% respecto al mes previo. Sin embargo, este crecimiento no logró revertir la tendencia negativa anual, ya que el sector aún reportó una contracción de 0.3%.
Exportaciones sostienen parte del crecimiento
El reporte señala que 12 de las 21 ramas manufactureras registraron aumentos mensuales, destacando:
- Fabricación de equipo de transporte: +2.5%
- Fabricación de equipo de computación, comunicación y componentes electrónicos: +2.4%
Ambas industrias mantienen una fuerte relación con las exportaciones mexicanas. No obstante, en términos anuales todavía mostraron caídas de 0.5% y 1.7%, respectivamente. Además, únicamente cuatro ramas manufactureras registraron crecimiento anual positivo.
Minería y energía mantienen un comportamiento débil
Otros sectores industriales continuaron reflejando debilidad.
La minería registró una disminución mensual de 0.7%, aunque en comparación anual logró crecer 3.4%. Por su parte, la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, así como el suministro de agua y gas, reportaron una caída mensual de 0.3% y una reducción anual similar.
Inflación se modera y permanece dentro del objetivo de Banxico
En paralelo, el CEESP destacó una moderación en la inflación durante mayo. Los precios al consumidor disminuyeron 0.21% mensual, su primera caída en dos años, favorecida principalmente por menores tarifas eléctricas derivadas de la temporada cálida.
Con ello, la inflación anual se ubicó en 3.94%, dentro del rango objetivo del Banco de México. La inflación subyacente alcanzó 4.19%, mientras que la no subyacente fue de 3.10%.
Los factores que aún preocupan al sector privado
Pese al repunte industrial, el CEESP considera que persisten elementos que limitan una recuperación más sólida de la economía mexicana.
Entre los principales riesgos identificados destacan:
- Concentración del crecimiento en pocas actividades productivas.
- Debilidad en la mayoría de las ramas industriales.
- Menor inversión pública en infraestructura.
- Caída anual de diversos segmentos manufactureros.
- Incertidumbre asociada a la revisión o posible renegociación del T-MEC.
Como señala el organismo, «la actividad industrial del país aún muestra signos de debilidad en la mayoría de sus actividades», mientras que la revisión del acuerdo comercial de América del Norte continúa siendo una de las principales preocupaciones para las empresas mexicanas.
Perspectivas para la economía mexicana
El repunte de abril ofrece una señal favorable para el desempeño económico del segundo trimestre de 2026. Sin embargo, los especialistas coinciden en que será necesario observar una recuperación más amplia entre sectores para confirmar un cambio de tendencia.
La evolución de la inversión privada, el comportamiento de las exportaciones manufactureras, el gasto en infraestructura pública y las definiciones sobre la revisión del T-MEC serán factores determinantes para evaluar si el crecimiento industrial observado en abril puede sostenerse durante la segunda mitad del año.

