La transición entre la universidad y el primer empleo ya no ocurre exclusivamente después de obtener el título profesional. De acuerdo con la edición 309 del Termómetro Laboral de OCC, 84% de los profesionistas en México egresó con algún tipo de experiencia laboral, ya sea mediante un empleo formal, prácticas profesionales o servicio social, un cambio que refleja las nuevas exigencias del mercado laboral y la creciente necesidad de desarrollar habilidades antes de concluir los estudios universitarios.
El estudio también pone sobre la mesa otro desafío para las instituciones educativas: apenas 15% de los encuestados considera que su formación universitaria respondió plenamente a las necesidades del primer empleo, mientras que la mayoría identifica carencias en competencias y conocimientos que hoy demandan las empresas.
La experiencia laboral se convierte en una ventaja desde la universidad
El sondeo de OCC evidencia que la experiencia profesional dejó de ser un requisito que se adquiere después de graduarse para convertirse en un elemento que muchos estudiantes desarrollan durante su formación académica.
LEE: Gasto público, deuda y recaudación: ¿Qué muestran los números de 2026?
Entre quienes participaron en la encuesta, los resultados muestran que:
- 41% ya contaba con experiencia relacionada con la carrera que estudió.
- 26% únicamente había realizado prácticas profesionales o servicio social.
- 17% trabajó en actividades distintas a su profesión.
- 16% se dedicó exclusivamente a estudiar durante la universidad.
Estos datos significan que ocho de cada diez egresados llegan al mercado laboral con algún antecedente profesional, situación que puede representar una ventaja al competir por vacantes de nivel inicial.
Las empresas priorizan habilidades además del conocimiento académico
La tendencia responde también a los cambios en los procesos de reclutamiento. Actualmente, además del título universitario, las organizaciones valoran competencias como la capacidad de adaptación, comunicación, trabajo en equipo, resolución de problemas y experiencia práctica.
El estudio de OCC sugiere que cada vez más jóvenes buscan combinar sus estudios con actividades laborales para fortalecer su perfil profesional antes de concluir la universidad.
Universidades aún enfrentan retos para responder al mercado laboral
Aunque la mayoría de los participantes logró incorporarse al ámbito laboral antes de graduarse, la percepción sobre la preparación académica continúa siendo un área de oportunidad.
Al preguntar qué tan alineados estuvieron los planes de estudio con las necesidades actuales del mercado laboral, las respuestas reflejan una brecha entre la formación universitaria y las competencias que solicitan las empresas:
- 15% afirmó que su universidad respondió plenamente a las necesidades del mercado laboral.
- 38% considera que durante la carrera hicieron falta habilidades relevantes para incorporarse al trabajo.
- 33% opina que existen áreas de mejora en la formación académica.
- 14% señala que parte de los conocimientos ya eran obsoletos al momento de egresar.
La actualización de programas académicos gana relevancia
Los resultados apuntan a la necesidad de fortalecer la vinculación entre universidades y sector productivo para reducir la brecha entre la formación profesional y las competencias que demandan las empresas.
La incorporación de experiencias prácticas, proyectos con organizaciones, certificaciones y programas de formación en habilidades digitales podría facilitar una transición más efectiva hacia el empleo formal.
¿Qué revela el estudio de OCC?
Entre los principales hallazgos destacan:
- 84% de los profesionistas obtuvo experiencia laboral antes de graduarse.
- 41% trabajó en actividades relacionadas con su carrera.
- Solo 15% considera que su universidad lo preparó completamente para el primer empleo.
- 85% identifica oportunidades de mejora en la formación académica.
- El estudio se realizó del 21 al 27 de junio de 2026 con la participación de 2,920 trabajadores en México.
La empleabilidad comienza antes del título universitario
Los resultados del Termómetro Laboral de OCC muestran que la construcción del perfil profesional inicia mucho antes de la ceremonia de graduación. Para los jóvenes, combinar estudios con experiencias laborales se ha convertido en una estrategia para mejorar sus oportunidades de contratación. Al mismo tiempo, las universidades enfrentan el reto de mantener actualizados sus programas académicos para responder a un mercado laboral que evoluciona con mayor rapidez que los planes de estudio tradicionales.

