La adopción de inteligencia artificial (IA) dejó de ser una cuestión de acceso tecnológico para convertirse en un reto operativo. Aunque cada vez más empresas en América Latina utilizan asistentes generativos, automatización y análisis avanzado de datos, el verdadero desafío consiste en integrar estas herramientas a los procesos de negocio para generar ganancias tangibles de productividad, sostuvo Javier Marbec, Director Mercado Internacional de TOTVS.
De acuerdo con el especialista, el mercado empresarial B2B atraviesa una nueva etapa en la que la conversación ya no gira únicamente en torno a qué herramienta implementar, sino a cómo conectar tecnología, datos, procesos y talento humano para mejorar la capacidad de ejecución de las organizaciones.
La IA avanza, pero la integración sigue siendo el gran pendiente
Las empresas de la región han acelerado la incorporación de soluciones basadas en inteligencia artificial, especialmente en áreas como atención al cliente, análisis de información, automatización de tareas y gestión operativa. Sin embargo, la adopción tecnológica no siempre se traduce en mejoras directas de desempeño.
Según expuso Marbec, existe una diferencia significativa entre utilizar herramientas de IA de forma aislada y convertirlas en una ventaja competitiva sostenible para el negocio.
“La próxima etapa de la inteligencia artificial dentro de las empresas probablemente será menos visible, pero mucho más estratégica”, afirmó el directivo, al señalar que el foco estará en la integración operacional, la automatización de flujos y el análisis de datos en tiempo real.
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CEPAL alerta sobre una digitalización fragmentada
El análisis de TOTVS coincide con evaluaciones de organismos internacionales. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha advertido que la digitalización productiva en la región continúa siendo desigual y fragmentada.
Factores como la infraestructura tecnológica, la disponibilidad de datos, las capacidades internas de las empresas y la coordinación entre políticas productivas y tecnológicas limitan el impacto de la transformación digital sobre la productividad y la competitividad.
En la práctica, esto significa que muchas organizaciones ya implementan soluciones de automatización o IA, pero aún enfrentan dificultades para conectar información y procesos de forma integral.
La productividad será la métrica clave de la IA empresarial
Para TOTVS, la discusión empresarial está migrando de la innovación tecnológica hacia la generación de resultados.
¿Por qué la IA no siempre genera productividad?
La respuesta, según el análisis, radica en la falta de una base tecnológica sólida.
Muchas organizaciones todavía trabajan en procesos de:
- Actualización de sistemas de gestión empresarial.
- Migración de infraestructura a la nube.
- Organización y gobernanza de datos.
- Estandarización de procesos internos.
- Integración entre distintas áreas del negocio.
Cuando estos elementos no están alineados, la IA suele permanecer confinada a proyectos piloto o iniciativas departamentales que tienen un alcance limitado sobre los resultados corporativos.
El factor humano seguirá siendo determinante
Otro de los puntos centrales del análisis es que la transformación digital no depende exclusivamente de la tecnología.
Aunque la inteligencia artificial puede acelerar procesos, automatizar tareas repetitivas y reducir fricciones operativas, las decisiones estratégicas continúan requiriendo criterio humano, conocimiento del negocio y capacidad de adaptación.
Marbec sostuvo que las empresas deben enfocarse en combinar inteligencia artificial e inteligencia humana para incrementar su productividad y velocidad de ejecución. La clave no estará en reemplazar personas, sino en potenciar sus capacidades mediante herramientas tecnológicas.
Los principales desafíos para las empresas
Entre los retos que enfrentan las organizaciones destacan:
- Integrar la IA a los procesos críticos del negocio.
- Mejorar la calidad y disponibilidad de datos.
- Modernizar sistemas heredados.
- Capacitar al talento interno.
- Construir modelos de gobernanza tecnológica.
- Medir el impacto real en productividad y rentabilidad.
La ventaja competitiva estará en la ejecución
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha señalado que América Latina continúa enfrentando restricciones estructurales asociadas al bajo crecimiento de la productividad. En este contexto, la inteligencia artificial representa una oportunidad para cerrar brechas operativas, siempre que su implementación sea estratégica.
En conclusión de TOTVS señala que la próxima fase de la IA empresarial no estará definida por quién adopte primero una herramienta, sino por quién logre integrarla mejor a su operación. La capacidad de conectar tecnología, personas y procesos será el factor que determine qué empresas obtendrán ganancias reales de productividad y competitividad en los próximos años.

