El debilitamiento de la economía mexicana ya comenzó a reflejarse en el mercado laboral. Aunque el número de personas ocupadas aumentó en abril, prácticamente todo el crecimiento provino de la informalidad, mientras que la generación de empleos formales se mantuvo estancada. Al mismo tiempo, organismos empresariales y analistas han ajustado a la baja sus expectativas de crecimiento para 2026, ante una menor inversión, debilidad en las finanzas públicas y un menor dinamismo económico.
De acuerdo con el más reciente Análisis Económico Ejecutivo del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), el panorama económico del país muestra señales de desaceleración que podrían llevar el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) a niveles cercanos al 1% durante este año.
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El empleo formal pierde fuerza frente a la informalidad
Uno de los principales focos de preocupación identificados por el CEESP es la calidad del empleo que se está generando en México.
Según datos reportados por el INEGI, durante abril la población ocupada aumentó en 704 mil personas respecto al mismo mes del año anterior. Sin embargo, únicamente 11 mil de esos nuevos puestos correspondieron a empleos formales, mientras que 693 mil se ubicaron en actividades informales.
Además, la ocupación con acceso a instituciones de salud disminuyó en 120 mil personas, mientras que aquellos trabajadores sin acceso a estos servicios aumentaron en 873 mil.
“El entorno de moderada actividad económica está debilitando al mercado laboral. Prevalece la complejidad para generar nuevos empleos, especialmente formales de calidad, mientras la informalidad crece mucho más rápido que la formalidad”, señala el CEESP en su análisis.
La inversión continúa presionando la actividad económica
El organismo empresarial atribuye parte de esta desaceleración al comportamiento de la inversión.
Tras registrar una caída de 6.4% durante 2025, la inversión fija bruta mantiene una trayectoria negativa en los primeros meses de 2026. Durante el primer bimestre del año acumuló una disminución anual de 3%, mientras que la inversión física del sector público reportó una caída de 15.6%.
Para los analistas del sector privado, esta tendencia limita la capacidad de expansión de las empresas, reduce la creación de nuevos proyectos productivos y afecta directamente la generación de empleos formales.
Banco de México ajusta pronóstico de crecimiento
Las perspectivas económicas también han sido revisadas por las autoridades monetarias.
El CEESP destacó que el Banco de México redujo recientemente su pronóstico de crecimiento económico para 2026 a 1.1%, cinco décimas de punto porcentual menos que su estimación previa.
El ajuste responde al menor dinamismo observado durante el primer trimestre y a la expectativa de que la recuperación en los próximos meses sea limitada. Asimismo, el organismo considera poco probable que la economía alcance el crecimiento superior al 2% proyectado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), debido a la debilidad de diversos indicadores macroeconómicos.
Finanzas públicas muestran señales de presión
Otro elemento que genera preocupación es el desempeño de las finanzas públicas.
Durante el primer trimestre del año, los ingresos del sector público disminuyeron 0.6% anual en términos reales, mientras que el gasto aumentó 2.6%, situación que refleja una creciente necesidad de recursos y una menor fortaleza de las fuentes de ingresos gubernamentales.
El CEESP también señaló que la reciente decisión de Moody’s de reducir la calificación soberana de México podría estar relacionada con estas presiones fiscales, aunque considera que la recuperación del crecimiento económico en los próximos 18 a 24 meses permitiría mantener el grado de inversión del país.
Claves del panorama económico para 2026
Entre los principales indicadores observados por el CEESP destacan:
- El crecimiento económico podría acercarse a 1% durante 2026.
- El Banco de México ajustó su previsión de PIB a 1.1%.
- La población ocupada aumentó en 704 mil personas durante abril.
- Sólo 11 mil empleos fueron formales.
- La informalidad concentró 693 mil nuevos ocupados.
- La inversión fija bruta acumula una caída anual de 3%.
- La inversión física del sector público disminuyó 15.6%.
- Los ingresos públicos retrocedieron 0.6%, mientras el gasto creció 2.6%.
Un crecimiento económico más débil podría profundizar los retos del mercado laboral
La combinación de menor inversión, desaceleración económica y presión sobre las finanzas públicas plantea un escenario complejo para el mercado laboral mexicano durante el resto del año.
Si bien algunos indicadores muestran señales de actividad, como el repunte de las exportaciones y el superávit comercial registrado en abril, los especialistas advierten que la capacidad para generar empleo formal de calidad continúa limitada.
Para el sector privado, el principal desafío será recuperar el ritmo de inversión y crecimiento económico que permita fortalecer la creación de puestos de trabajo formales, ampliar la cobertura de seguridad social y reducir la dependencia de la informalidad como principal fuente de ocupación en el país.

