El respaldo ciudadano a una regulación más estricta sobre las bebidas alcohólicas abre un nuevo frente para la discusión fiscal en México. Un estudio con representatividad nacional revela que 67% de la población apoya aumentar los impuestos al alcohol, mientras que 86.9% está de acuerdo con eliminar el patrocinio de estas bebidas en equipos y eventos deportivos.
Los resultados forman parte del estudio Aceptabilidad de modificaciones a políticas públicas para reducir el consumo de alcohol en población mexicana, publicado en la revista Salud Pública de México y elaborado por investigadores del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) y la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (CONASAMA).
La investigación analizó las respuestas de 19,200 personas entrevistadas en la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT) 2025: 3,847 adolescentes de 12 a 17 años y 15,353 adultos de entre 18 y 65 años. La muestra tiene representatividad nacional para 92.6 millones de personas.
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Mexicanos respaldan aumentar los impuestos al alcohol
Uno de los principales hallazgos está relacionado directamente con la política fiscal sobre bebidas alcohólicas. El 67% de los participantes respalda un incremento de impuestos, incluso cuando el apoyo entre consumidores es menor que entre quienes no consumen alcohol.
El resultado cobra relevancia ante el debate sobre la actualización del impuesto especial aplicado a las bebidas alcohólicas y la posibilidad de incorporar modificaciones dentro del próximo paquete fiscal.
De acuerdo con el comunicado, México no ha actualizado su política fiscal sobre bebidas alcohólicas desde 2013. El documento señala que el esquema vigente ha perdido capacidad para reducir la asequibilidad de estos productos y coloca al país entre aquellos donde ciertas bebidas, particularmente la cerveza, mantienen precios sustancialmente menores frente a otros mercados.
Alonso Robledo, vocero de la Red de Acción sobre Alcohol (RASA), consideró que los resultados contradicen el argumento de que una regulación más estricta carecería de respaldo ciudadano.
“Un estudio nacional revela que la mayoría de las y los mexicanos respalda medidas para reducir los daños del alcohol: restricciones a la venta, a la publicidad, el patrocinio de eventos deportivos, el fortalecimiento del alcoholímetro y el aumento de impuestos”, señaló.
Robledo añadió que la discusión no plantea prohibir el consumo, sino fortalecer la regulación de estos productos.
¿Qué medidas sobre el alcohol respaldan los mexicanos?
El aumento de impuestos es solo una de las políticas evaluadas. La encuesta encontró niveles de aceptación superiores al 85% para diversas medidas regulatorias y sanitarias.
Entre los principales resultados destacan:
- Cerca de 96% respalda fortalecer el acceso al diagnóstico y tratamiento de trastornos por consumo de alcohol.
- 95.6% está de acuerdo con aumentar las sanciones por conducir en estado de ebriedad.
- 92.8% apoya ampliar los puntos de alcoholimetría.
- 86.9% respalda eliminar el patrocinio de bebidas alcohólicas en equipos y eventos deportivos.
- 67% apoya incrementar los impuestos aplicados a las bebidas alcohólicas.
El estudio también identifica respaldo a medidas como limitar los horarios de venta y fortalecer las acciones para prevenir la conducción bajo los efectos del alcohol.
Impuestos al alcohol: la discusión apunta al próximo paquete fiscal
El componente tributario adquiere especial relevancia porque organismos internacionales citados en el comunicado, entre ellos la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la OCDE, han planteado el uso de impuestos como una herramienta para reducir el consumo de alcohol y sus consecuencias sanitarias.
La propuesta impulsada por organizaciones de la sociedad civil no se limita, sin embargo, a elevar la carga tributaria.
Vidal Ochoa, de Salud Justa MX, planteó que el próximo paquete fiscal representa una oportunidad para revisar el esquema mexicano y vincular los recursos obtenidos con políticas sanitarias.
“El próximo paquete fiscal es la oportunidad más concreta que tiene México para actuar sobre esta evidencia. Y no basta con aumentar el impuesto”, afirmó.
Según Ochoa, el respaldo ciudadano puede fortalecerse cuando los recursos recaudados se destinan de manera transparente a la atención en salud, por lo que llamó al Ejecutivo y al Congreso a actualizar el impuesto especial y etiquetar los recursos para prevención, diagnóstico y tratamiento.
Consumo excesivo de alcohol alcanza a 14.5 millones de personas
La discusión fiscal está acompañada de indicadores de salud pública. De acuerdo con la ENCODAT 2025 citada en el documento, 14.5 millones de personas de entre 12 y 65 años, equivalentes al 15.7% de ese grupo poblacional, reportaron consumo excesivo de alcohol durante el último mes.
El comunicado agrega que resultados preliminares del INSP estiman que alrededor de 42 mil muertes al año en México están relacionadas con el consumo de alcohol y señala que esta sustancia se encuentra asociada con más de 200 condiciones adversas para la salud.
La doctora Verónica Lozano Morales, directora del Centro Especializado en Prevención y Rehabilitación a las Adicciones (CEPRA) Metepec, destacó que las medidas regulatorias planteadas tienen como propósito reducir riesgos, particularmente entre menores de edad y grupos vulnerables.
“Estas medidas no buscan prohibir el consumo, sino crear entornos que favorezcan decisiones más saludables y protejan especialmente a niñas, niños, adolescentes y otros grupos en situación de vulnerabilidad”, explicó.
¿Qué cambios podrían aplicarse a la regulación del alcohol en México?
Además de la actualización fiscal, el documento plantea avanzar hacia una reforma más amplia del marco jurídico mexicano, tomando como referencia la estrategia SAFER de la OMS.
Entre los cambios propuestos se encuentran una regulación nacional de la disponibilidad de bebidas alcohólicas, mayores acciones contra la conducción bajo sus efectos, acceso oportuno a tratamientos, restricciones integrales a la publicidad, promoción y patrocinio, así como modificaciones al etiquetado.
El resultado de la encuesta introduce un elemento político relevante: las medidas regulatorias no parten únicamente de recomendaciones técnicas, sino que cuentan con niveles elevados de aceptación entre la población consultada.
Con la discusión del próximo paquete fiscal en el horizonte, el impuesto a las bebidas alcohólicas en México podría convertirse en uno de los temas a seguir dentro de la agenda tributaria. El desafío para Ejecutivo y Legislativo será determinar si el respaldo ciudadano documentado por el estudio se traduce en modificaciones fiscales y regulatorias, así como definir el destino de una eventual recaudación adicional.

