La presión sobre las finanzas públicas de México se intensifica. Al cierre de junio de 2026, el saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público acumuló 19 billones de pesos, mientras que el costo financiero alcanzó 693 mil millones de pesos durante el primer semestre, equivalente a 14.3% del gasto total, de acuerdo con el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
El organismo advierte que la combinación de un crecimiento económico debilitado, mayores compromisos presupuestarios y un margen reducido para reasignar recursos plantea un reto para la consolidación fiscal. Las estimaciones oficiales citadas por el CEESP apuntan a que la deuda pública podría superar los 20 billones de pesos al cierre de 2026.
Costo financiero podría alcanzar 1.5 billones de pesos
El CEESP señala en su Análisis Económico Ejecutivo del 17 de agosto que los esfuerzos de consolidación fiscal enfrentan una presión creciente: aunque los ingresos públicos han aumentado, resultan insuficientes frente al conjunto de compromisos del sector público.
Hasta junio, el saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público llegó a 19 billones de pesos y generó un costo financiero de 693 mil millones de pesos.
Para el cierre de 2026, las estimaciones oficiales referidas en el análisis anticipan que la deuda superará los 20 billones de pesos y que el costo financiero podría ascender a 1.5 billones de pesos.
Esta última cifra equivaldría a:
- 15.2% del gasto total.
- 4.1% del Producto Interno Bruto (PIB).
- Cerca de 60% más de lo previsto para inversión física.
- Un incremento significativo frente a 2018, cuando el pago de intereses equivalía a 2.5% del PIB.
El peso de los intereses adquiere mayor relevancia porque limita los recursos disponibles para infraestructura y otros componentes del gasto que pueden impulsar la actividad productiva.
Inversión física cae 7.9% en el primer semestre
El deterioro de la inversión pública es otro de los puntos destacados por el organismo. Durante enero-junio de 2026, la inversión física del sector público cayó 7.9% anual en términos reales, resultado que contrasta con el incremento de 10% estimado para todo el año.
Para el CEESP, elevar los niveles de inversión es indispensable para alcanzar un crecimiento económico sostenido. Sin embargo, advierte que la inversión en infraestructura continúa siendo castigada dentro del gasto público.
El diagnóstico se produce en un escenario en el que el organismo identifica diversos factores que afectan la actividad económica, entre ellos la política comercial de Estados Unidos, la incertidumbre asociada con la reforma judicial, los niveles de violencia e inseguridad y la percepción de insuficiencia en infraestructura energética y de agua.
“Es evidente que en este entorno la solidez de las finanzas públicas debe ser una prioridad”, sostiene el análisis del CEESP.
¿Cuánto margen tiene el gobierno para ajustar el gasto?
El margen presupuestario luce particularmente estrecho.
Según el análisis, los programas prioritarios para 2026 representan 2.6 billones de pesos, equivalentes a 30% de los ingresos públicos. Cuando a estos compromisos se agregan nómina, pensiones y costo financiero, considerados gastos irreductibles por el CEESP, el conjunto representa aproximadamente 89% de los ingresos totales.
Esto implica que queda un espacio limitado para realizar ajustes presupuestarios sin afectar programas, obligaciones financieras u otros compromisos gubernamentales.
El CEESP advierte que los desbalances del sector público y los débiles resultados en materia de consolidación fiscal durante los últimos años han derivado en la necesidad de recurrir a mayores niveles de endeudamiento.
Ingresos crecen apenas 0.1%, pese al impulso del IVA
Los ingresos públicos aumentaron 0.1% real anual durante enero-junio, de acuerdo con las cifras recopiladas por el CEESP.
El desempeño estuvo apoyado principalmente por un incremento de 10.6% en la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA). Tan solo durante junio, los ingresos por este impuesto aumentaron 53.6% anual.
El CEESP atribuye este comportamiento, al menos parcialmente, a un efecto temporal relacionado con un mayor consumo durante junio por el Mundial de futbol iniciado ese mes, por lo que considera posible que la recaudación pierda dinamismo posteriormente.
Por el lado del gasto, el documento reporta un incremento de 2.1% durante el mismo periodo. Dentro de este rubro, el gasto en desarrollo social avanzó 9.7%, principalmente por los recursos destinados a los programas sociales gubernamentales.
Déficit de 4.1% del PIB mantiene presión sobre consolidación fiscal
El análisis también cuestiona la magnitud del ajuste fiscal previsto para este año.
La meta contempla cerrar 2026 con un déficit equivalente a 4.1% del PIB, después de registrar 4.3% en 2025, ejercicio para el cual originalmente se había aprobado un déficit de 3.9%.
Aunque los resultados recientes se encuentran en línea con el objetivo gubernamental de avanzar hacia la consolidación fiscal, el CEESP considera que la reducción planteada todavía resulta limitada frente a las necesidades de estabilidad de las cuentas públicas.
“A casi dos años del inicio del nuevo gobierno la economía sigue debilitada y las expectativas acotadas”, apunta el documento.
Economía mantiene señales de debilidad
Los indicadores incluidos en el reporte refuerzan el escenario de cautela. La producción industrial aumentó 0.2% mensual durante junio y 0.8% anual. La construcción avanzó 3% mensual, impulsada por un crecimiento de 4.8% en edificación.
En contraste, las manufacturas retrocedieron 0.6% mensual y 1.2% anual, con lo que acumularon 12 meses consecutivos con caídas anuales, según los datos del INEGI retomados por el CEESP y mostrados en la gráfica de producción industrial de la página 3 del reporte.
El consumo privado también muestra señales de moderación. La estimación oportuna citada en el documento apunta a un crecimiento mensual de 0.2% en junio y de 2.5% anual. Para julio, el INEGI anticipa un avance mensual nulo y un incremento de 2.2% anual, como se observa en la gráfica incluida en la página 4.
Presupuesto 2027 será una prueba para las finanzas públicas
El siguiente punto de atención será el Presupuesto 2027. El CEESP considera que el documento que será presentado al Congreso resultará crucial para evaluar la viabilidad de los esfuerzos de consolidación fiscal y la trayectoria futura de las finanzas públicas.
El desafío será conciliar compromisos que absorben buena parte de los ingresos con la necesidad de recuperar la inversión pública y contener el crecimiento del endeudamiento y del costo financiero.
Para el organismo, la estabilidad macroeconómica y una posición fiscal sólida son condiciones necesarias para estimular la inversión y ampliar la participación del sector privado en el desarrollo económico.
Con una deuda encaminada a superar los 20 billones de pesos, un costo financiero que podría alcanzar 1.5 billones y 89% de los ingresos comprometidos en rubros considerados prioritarios o irreductibles, el diseño del presupuesto del próximo año será una señal relevante sobre el espacio que tiene México para reducir el desequilibrio fiscal sin profundizar la debilidad de la actividad económica.

