México tiene las condiciones para convertirse en un centro de investigación clínica de referencia en América Latina, pero necesita incrementar su inversión en salud, simplificar sus procedimientos regulatorios y fortalecer la colaboración entre el sector público, la academia y la industria farmacéutica.
Así lo consideró Miguel Freire, director general de Novartis México, quien en entrevista señaló que el país cuenta con profesionales médicos especializados, instituciones con experiencia y capacidades académicas para impulsar el desarrollo científico.
Sin embargo, advirtió que existen barreras administrativas y regulatorias que retrasan la incorporación de nuevos tratamientos, además de una inversión sanitaria que considera insuficiente frente a las necesidades del país.
Inversión en salud en México, por debajo de las necesidades del sector
Para Freire, uno de los principales desafíos consiste en aumentar los recursos destinados a la salud y reconocer que la investigación clínica también representa una oportunidad de crecimiento económico.
El directivo sostuvo que la inversión en salud en México no alcanza el 6% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que situó el promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) entre 9% y 10%.
Estas cifras fueron referidas por el entrevistado y no corresponden necesariamente a indicadores homogéneos de gasto público, privado y total.
“Creo que ahí hay todavía un área de mejora en que el país invierta más en salud”, afirmó.
Freire identificó tres condiciones para fortalecer el posicionamiento de México dentro de la industria farmacéutica: reconocer el valor de la investigación clínica, incrementar la inversión sanitaria y desarrollar ecosistemas de colaboración entre universidades, instituciones médicas, autoridades y empresas.
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Investigación clínica: una oportunidad para atraer capital y desarrollar talento
El director general de Novartis México destacó que la investigación farmacéutica tiene efectos económicos que van más allá de la comercialización de medicamentos.
Entre sus beneficios mencionó la incorporación de conocimiento especializado, la formación de profesionales, la llegada de inversiones y el acceso anticipado de pacientes a nuevas alternativas terapéuticas.
“Te conviertes en una economía del conocimiento en vez de una economía basada simplemente en mano de obra industrial”, expresó.
Freire consideró que México tiene potencial para convertirse en un referente regional debido a su infraestructura médica, su base académica y la diversidad de su población.
También destacó la participación de universidades como la UNAM y el Tecnológico de Monterrey, así como la experiencia de instituciones de salud públicas y privadas.
Regulación sanitaria retrasa hasta cinco años el acceso a medicamentos innovadores
Uno de los principales obstáculos identificados por Novartis es el tiempo que transcurre entre la aprobación internacional de un medicamento y su disponibilidad para los pacientes mexicanos.
De acuerdo con Freire, una innovación terapéutica puede tardar alrededor de cinco años en llegar a México después de su autorización en Estados Unidos.
El directivo planteó la necesidad de agilizar los procedimientos regulatorios mediante mecanismos de reconocimiento de evaluaciones realizadas por autoridades internacionales.
En particular, mencionó el esquema conocido como reliance, que permite aprovechar las evaluaciones de agencias regulatorias extranjeras sin eliminar las responsabilidades de la autoridad sanitaria mexicana.
Su propuesta consiste en que una aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) pueda facilitar un procedimiento mexicano inferior a seis meses.
No obstante, explicó que la autorización de Cofepris representa solamente una etapa del proceso.
Posteriormente intervienen las evaluaciones de tecnologías sanitarias y los procedimientos de incorporación de medicamentos a instituciones públicas como el IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar, Sedena y Semar.
Freire consideró necesario que estos procesos sean más ágiles y transparentes.
¿Cuánto cuesta desarrollar un medicamento innovador?
La investigación farmacéutica también enfrenta importantes desafíos financieros.
Según las estimaciones expuestas por Freire durante la entrevista, el desarrollo de un nuevo medicamento puede requerir entre 10 y 12 años y una inversión aproximada de 2,600 millones de dólares, considerando tanto los proyectos exitosos como los que fracasan durante la investigación.
El ejecutivo añadió que, de aproximadamente 10,000 compuestos inicialmente explorados, solo uno consigue llegar al mercado.
Estas cifras corresponden a estimaciones generales utilizadas por el entrevistado para explicar el riesgo de la investigación farmacéutica; no representan los costos específicos de todos los medicamentos ni de los proyectos de Novartis.
El directivo también estimó que la inversión mundial en investigación y desarrollo farmacéutico supera los 200,000 millones de dólares.
La compañía concentra sus actividades en cuatro grandes áreas terapéuticas: oncología y hematología, enfermedades cardiovasculares y metabólicas, inmunología y neurología.
Inteligencia artificial podría reducir los costos de investigación farmacéutica
La inteligencia artificial representa otra oportunidad para transformar la estructura de costos de la industria.
Freire explicó que estas herramientas comienzan a utilizarse en el descubrimiento de moléculas, la simulación de escenarios de investigación, los procesos de manufactura y la gestión administrativa.
En las primeras etapas del desarrollo farmacéutico, destacó el uso de modelos digitales y pacientes sintéticos como herramientas para acelerar determinadas investigaciones.
De acuerdo con su proyección, la IA podría contribuir a reducir procesos preclínicos que actualmente requieren entre tres y cinco años a periodos de uno o dos años.
También mencionó oportunidades para incrementar la productividad de las plantas farmacéuticas mediante automatización y robótica.
Sin embargo, reconoció que la adopción tecnológica de la industria está condicionada por las obligaciones regulatorias.
“No somos pioneros en inteligencia artificial por una razón, porque somos una industria muy regulada”, explicó.
Innovación farmacéutica y acceso a tratamientos: el desafío financiero
El costo de las terapias innovadoras, especialmente aquellas dirigidas a enfermedades complejas, también plantea interrogantes sobre su financiamiento y accesibilidad.
Freire señaló que Novartis mantiene relaciones con autoridades sanitarias y desarrolla programas orientados a facilitar el acceso a medicamentos para personas con menores recursos.
Asimismo, defendió la necesidad de reconocer el valor científico y terapéutico de los nuevos tratamientos al momento de analizar sus costos.
Para el directivo, la discusión debe considerar tanto la inversión requerida para desarrollar un medicamento como los beneficios que puede representar para los pacientes.
México busca consolidarse como una economía de conocimiento
La perspectiva de Novartis coloca a la investigación clínica como una posible vía para diversificar las actividades económicas del país y fortalecer su competitividad internacional.
El incremento de la inversión en salud, la simplificación regulatoria y la vinculación entre empresas, universidades y autoridades aparecen como condiciones centrales de esa estrategia.
El desafío para México será convertir sus capacidades científicas en proyectos de investigación, inversión y desarrollo tecnológico, sin perder de vista la necesidad de garantizar el acceso a los tratamientos que resulten de esos avances.

