La inteligencia artificial (IA) atraviesa un punto de inflexión: deja de ser una herramienta experimental para consolidarse como una infraestructura crítica dentro de las organizaciones. América Latina comienza a posicionarse como un actor relevante en la transformación digital global, impulsada por talento, cercanía operativa y capacidad de innovación.
De acuerdo con el CEO de GlobalLogic, Srini Shankar, el cambio no solo responde al avance de modelos generativos, sino a la evolución hacia sistemas autónomos capaces de planificar, decidir y ejecutar en tiempo real dentro de entornos industriales complejos.
“La IA comienza a operar como una capa estratégica dentro de la organización, no solo como una herramienta de optimización”, afirmó el directivo.
El nuevo rol de América Latina en la economía digital
La región destaca en el mapa global por una combinación de factores estructurales que fortalecen su competitividad:
Capital humano y ventajas operativas
- Más de 2 millones de profesionales tecnológicos
- Más de 220 mil egresados STEM al año
- Afinidad cultural y horaria con América del Norte
- Alta capacidad de adaptación en entornos ágiles
Shankar subrayó que la coincidencia en los horarios laborales con Norteamérica permite ciclos de retroalimentación más rápidos, lo que resulta clave para el desarrollo de software basado en inteligencia artificial.
“La coincidencia casi total de la jornada laboral con la de Norteamérica favorece los ciclos de retroalimentación de alta velocidad”, explicó.
A estos factores se suma un elemento menos cuantificable, pero determinante: la diversidad en la resolución de problemas, que fortalece la innovación en proyectos de ingeniería digital.
Convergencia tecnológica y presión competitiva
Implementación estratégica de la IA
La rápida adopción tecnológica representa un reto para las empresas latinoamericanas, que deben integrar la inteligencia artificial con un enfoque claro en resultados de negocio.
Entre las principales aplicaciones destacan:
- Mejora en seguridad operativa
- Optimización en consumo energético
- Implementación de mantenimiento predictivo
- Automatización de procesos complejos
No obstante, el éxito depende de una condición clave: la calidad de los datos. Sin una base sólida de información, los sistemas inteligentes pierden efectividad.
Además, el ejecutivo enfatizó que las organizaciones no deben enfrentar solas esta transición. Las alianzas estratégicas permiten acelerar la adopción tecnológica y desarrollar capacidades de forma progresiva.

El talento, pieza clave en la transición
Nuevas habilidades para una economía impulsada por IA
El avance de la inteligencia artificial también redefine el perfil profesional. La fuerza laboral deberá combinar conocimientos digitales con comprensión de procesos físicos e industriales.
Entre las habilidades críticas destacan:
- Interpretación avanzada de datos
- Adaptabilidad tecnológica
- Resolución de problemas complejos
- Colaboración con sistemas inteligentes
“Los profesionales que desarrollen la capacidad de interpretar datos y adaptarse rápidamente encontrarán trayectorias más satisfactorias”, señaló Shankar.
En este sentido, la IA no sustituye al talento humano, sino que amplifica sus capacidades dentro de un entorno colaborativo.
Integración global y digitalización industrial
La integración entre GlobalLogic y Hitachi Digital Services apunta a acelerar la digitalización industrial a escala global, abarcando desde el diseño hasta la operación tecnológica.
Este movimiento busca consolidar un modelo integral donde la inteligencia artificial no solo optimiza procesos, sino que redefine la forma en que las empresas diseñan, producen y gestionan sus operaciones.
América Latina, de participante a protagonista
El escenario actual marca un cambio de narrativa para la región. América Latina ya no solo forma parte del proceso de transformación digital, sino que aspira a convertirse en un actor activo en la construcción del nuevo ecosistema industrial basado en inteligencia artificial.
La combinación de talento, infraestructura y visión estratégica posiciona a la región como un nodo clave en la economía digital global, en un momento en el que la velocidad de adopción tecnológica definirá a los líderes del mercado.

