La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el país mantiene una posición sólida en materia comercial frente a Estados Unidos, al tiempo que defendió el modelo fiscal vigente basado en la progresividad tributaria, en medio del debate internacional sobre nuevos gravámenes a grandes fortunas.
Durante su conferencia matutina, la mandataria subrayó que el sistema mexicano ya contempla mecanismos para que los contribuyentes con mayores ingresos aporten proporcionalmente más al erario.
“Paga más, quien más tiene”, afirmó, al rechazar que sea necesario replicar esquemas adicionales como los planteados en otros países.
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Sistema fiscal progresivo
Sheinbaum Pardo se refirió a la discusión sobre la eventual aplicación de un impuesto de entre 2% y 3% a grandes fortunas, y sostuvo que en México ya existe una estructura fiscal progresiva consolidada.
Recordó que durante la administración de Andrés Manuel López Obrador se eliminaron prácticas como la condonación de impuestos, las cuales calificó como discrecionales y propias de periodos anteriores.
“Hoy todos tienen que pagar impuestos y quien más tiene, paga más”, sostuvo.
Fin de privilegios fiscales
La presidenta enfatizó que uno de los cambios estructurales más relevantes en los últimos años ha sido el combate a los privilegios fiscales, particularmente aquellos que permitían a grandes contribuyentes reducir o evitar el pago de impuestos.
En ese sentido, explicó que la política actual se centra en:
- Eliminar condonaciones discrecionales
- Fortalecer la fiscalización tributaria
- Combatir esquemas de evasión y elusión
- Revisar deducciones indebidas
Crecimiento de la recaudación: de 4 a 6 billones de pesos
En términos de ingresos públicos, Sheinbaum destacó el incremento sostenido de la recaudación tributaria, impulsado principalmente por una mayor eficiencia administrativa y el fortalecimiento del cobro del Impuesto Sobre la Renta.
De acuerdo con la mandataria, los ingresos pasaron de aproximadamente 4 billones de pesos al inicio del sexenio anterior a cerca de 6 billones en la actualidad, lo que representa un crecimiento significativo sin necesidad de aumentar impuestos.
Fiscalización y programas sociales
La jefa del Ejecutivo explicó que este incremento responde a una estrategia enfocada en mejorar la vigilancia del cumplimiento fiscal, más que en la creación de nuevos gravámenes.
Sheinbaum también puntualizó que una parte relevante de la recaudación se destina a programas sociales, con el objetivo de reducir desigualdades.
Indicó que alrededor de un billón de pesos del total recaudado se canaliza directamente a este tipo de iniciativas, lo que refuerza el carácter redistributivo del sistema fiscal.

