A pesar de que las mujeres representan una parte significativa del ecosistema emprendedor mexicano, su presencia disminuye drásticamente conforme aumenta el acceso a capital, redes de negocio y oportunidades de escalamiento. Un nuevo estudio reveló que apenas el 8% de los fundadores de las scaleups mejor financiadas de México son mujeres, reflejando una brecha que persiste en los niveles más altos del emprendimiento de alto impacto.
De acuerdo con el reporte «Women in Entrepreneurship: Un ecosistema crece cuando todas las voces cuentan«, elaborado por Endeavor Data Unit con apoyo de EY, Jumex, Visa y Banamex, el problema no radica en la falta de participación femenina, sino en una serie de barreras estructurales que limitan el crecimiento de sus proyectos empresariales.
La brecha de género persiste en el emprendimiento de alto impacto
Aunque las mujeres lideran el 37% de los emprendimientos en México, su representación disminuye conforme los negocios avanzan hacia etapas de expansión y financiamiento especializado.
El estudio identifica una desconexión entre la participación inicial de las emprendedoras y su acceso a las oportunidades que permiten escalar empresas. Factores como sesgos de género, exclusión de redes estratégicas y limitaciones para acceder a inversión continúan afectando el desarrollo de proyectos liderados por mujeres.
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Emprendedoras perciben un ecosistema poco favorable
Uno de los hallazgos más relevantes del informe es que el 97% de las emprendedoras considera que el ecosistema no está diseñado para apoyar adecuadamente el éxito de las mujeres, mientras que entre los hombres esta percepción alcanza el 59%.
La investigación también muestra que cerca del 70% de las emprendedoras afirma haber sido ignorada o subvalorada en espacios profesionales, además de enfrentar exclusión en redes informales dominadas por hombres. Paradójicamente, cuando adoptan posturas de liderazgo más firmes para contrarrestar estas dinámicas, el 73% señala haber sido juzgada negativamente por ello.
A estas condiciones se suma la carga de trabajo no remunerado. Dos de cada tres emprendedoras consideran que las responsabilidades de cuidado impactan significativamente su tiempo y energía para desarrollar sus negocios. En México, las mujeres destinan en promedio 42 horas semanales a estas actividades, más del doble que los hombres.

El acceso a financiamiento sigue siendo el principal desafío
Las barreras culturales terminan reflejándose en el acceso a capital. Entre las 100 scaleups mejor financiadas del país, el 81% corresponde a equipos fundadores exclusivamente masculinos y el 19% a equipos mixtos. El estudio destaca que no existe presencia de empresas fundadas únicamente por mujeres dentro de este grupo.
La situación también se observa en la asignación de recursos de inversión. Los equipos femeninos captan apenas el 4.5% del venture capital en México, mientras que las mujeres ocupan únicamente el 20% de los puestos ejecutivos dentro de las firmas de capital de riesgo más activas del país.
Además, ocho de cada diez emprendedoras consideran que reciben menos financiamiento debido a su género y más de la mitad afirma haber enfrentado evaluaciones más estrictas por parte de inversionistas.
La diversidad genera mejores resultados empresariales
Pese a estas brechas, el informe aporta evidencia sobre los beneficios económicos de la diversidad en los equipos fundadores.
Las scaleups lideradas por equipos mixtos levantan, en promedio, 1.8 veces más capital que aquellas integradas exclusivamente por hombres. Además, registran tasas de crecimiento de empleo hasta diez veces superiores durante el último año.
El estudio también encontró que el 80% de los emprendedores hombres reconoce que la diversidad de género mejora el desempeño empresarial, particularmente en aspectos como la cultura organizacional, la comprensión del mercado y la atracción de talento.

¿Qué acciones ayudarían a reducir la brecha?
El reporte concluye que los mecanismos informales de mentoría entre mujeres, aunque valiosos, resultan insuficientes para resolver los obstáculos relacionados con el crecimiento empresarial.
Las emprendedoras consultadas consideran prioritario fortalecer estructuras formales de apoyo enfocadas en:
- Acceso a financiamiento especializado.
- Formación empresarial y liderazgo.
- Redes estratégicas de alto impacto.
- Vinculación con inversionistas.
- Programas de acompañamiento para escalamiento.
Actualmente, las redes de mentoría generan conexiones para el 93% de las participantes e inspiración para el 80%; sin embargo, su impacto en acceso a capital apenas alcanza el 20%.
Diversidad y crecimiento económico deben avanzar juntos
Para Vincent Speranza, director general de Endeavor México y Latinoamérica, la evidencia demuestra que la diversidad de género genera ventajas competitivas medibles para las empresas.
“Hemos evidenciado que la diversidad de género impulsa el crecimiento, fortalece la cultura y potencia el acceso al capital para nuestras scaleups, pero la convicción sola no se ha traducido en representación equitativa dentro del ecosistema”, afirmó el directivo.
Los hallazgos del estudio sugieren que el desafío para el ecosistema emprendedor mexicano ya no consiste únicamente en reconocer el valor de la diversidad, sino en transformar ese consenso en mecanismos concretos que permitan una participación más equilibrada en los espacios donde se toman decisiones, se asignan recursos y se construyen las empresas de mayor crecimiento del país.

