El Mundial de Futbol 2026 generó beneficios económicos para sectores específicos y ciudades sede, pero su impacto sobre la economía nacional quedó por debajo de las expectativas. A pesar de que se proyectaba un impulso relevante para el consumo privado, el empleo y el crecimiento económico, los datos más recientes muestran que el efecto fue temporal y no logró modificar la tendencia de desaceleración que enfrenta el país.
Así lo concluye el más reciente Análisis Económico Ejecutivo del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), el cual señala que las estimaciones optimistas previas no se materializaron y que los indicadores oficiales del INEGI y las expectativas del Banco de México apuntan a un desempeño económico moderado para el resto del año.
El impacto económico del Mundial fue menor al previsto
Antes del torneo se estimaba que el Mundial podría representar una derrama cercana a 3,000 millones de dólares e incluso algunos análisis planteaban un impacto equivalente a 0.5% del Producto Interno Bruto (PIB).
Sin embargo, el CEESP retoma cifras de Deloitte, las cuales indican que la derrama económica alcanzó 2,543 millones de dólares, es decir, 7% menos respecto de la estimación previa de la propia consultora y equivalente apenas al 0.12% del PIB nacional.
El organismo reconoce que sí existieron beneficios económicos, aunque concentrados en determinadas regiones y actividades.
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Las ciudades y sectores más favorecidos
De acuerdo con el análisis:
- Ciudad de México registró una derrama aproximada de 548 millones de dólares.
- Jalisco obtuvo alrededor de 290 millones de dólares.
- Monterrey alcanzó cerca de 270 millones de dólares.
- La gastronomía fue el sector con mayor beneficio económico, con 584 millones de dólares generados durante el torneo.
No obstante, el CEESP advierte que estos efectos fueron de corto plazo y que, conforme avance el segundo semestre del año, es probable que los patrones de consumo vuelvan a reflejar la cautela observada previamente entre los hogares mexicanos.
El consumo privado no mostró un repunte significativo
Uno de los indicadores que mejor refleja el comportamiento de la economía es el consumo privado, y sus cifras tampoco evidencian un cambio importante tras la celebración del Mundial.
Según la estimación oportuna del INEGI, el consumo privado habría crecido apenas 0.1% mensual en junio, una cifra inferior al avance de 0.4% registrado en mayo. En términos anuales, el crecimiento sería de 2.6%, ligeramente por debajo del observado el mes anterior.
El documento señala que estos resultados confirman que el evento deportivo no logró convertirse en un motor de recuperación del gasto de las familias mexicanas.
El empleo también mantiene retos estructurales
En materia laboral, el análisis recuerda que durante mayo se perdieron 29,922 empleos formales, de acuerdo con cifras del IMSS. Aunque en junio la tendencia cambió con la creación de 61,023 nuevos puestos de trabajo, el organismo considera que esa cifra sigue siendo insuficiente para absorber el crecimiento de la población económicamente activa y contener la informalidad.
El CEESP sostiene que el efecto del Mundial sobre el mercado laboral fue positivo, pero limitado, sin representar un cambio estructural en la generación de empleo.
Las expectativas para la economía siguen siendo moderadas
El organismo también retoma la Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado del Banco de México, la cual prevé que el PIB crecerá 0.90% en el segundo trimestre, 0.47% en el tercero y 0.55% en el cuarto trimestre, para cerrar 2026 con una expansión de apenas 1.07%, una revisión ligeramente menor respecto al pronóstico anterior.
En ese contexto, el CEESP considera que el crecimiento económico sostenible dependerá de una recuperación de la inversión pública y privada, capaz de fortalecer la creación de empleo, impulsar el consumo y mejorar la productividad.
«Es claro que el beneficio obtenido por el Mundial no fue suficiente para generar un impulso económico mayor. La economía no registrará avances en crecimiento y empleo hasta no ver mejoras importantes en la inversión productiva, tanto pública como privada, que rehagan el círculo virtuoso de mayor inversión-creación de empleos-mayor consumo de manera sostenible», concluye el análisis del CEESP.
Puntos clave del análisis
- Derrama económica: 2,543 millones de dólares.
- Impacto sobre el PIB: 0.12%.
- Resultado: 7% inferior a la estimación previa de Deloitte.
- Mayor derrama: Ciudad de México, Jalisco y Monterrey.
- Sector más beneficiado: Gastronomía.
- Consumo privado: avance mensual estimado de apenas 0.1% en junio.
- Empleo formal: junio generó 61,023 plazas, tras la pérdida de 29,922 en mayo.
- Pronóstico de crecimiento del PIB para 2026: 1.07%.
La inversión seguirá siendo el principal motor del crecimiento
El análisis del CEESP deja una conclusión clara: los eventos internacionales de gran escala pueden generar beneficios temporales para determinadas industrias, pero difícilmente sustituyen los factores que impulsan el crecimiento económico de largo plazo.
Sin un mayor dinamismo en la inversión productiva, tanto pública como privada, el país continuará enfrentando un entorno de crecimiento moderado, consumo contenido y una generación de empleo insuficiente para atender las necesidades del mercado laboral.

