La economía mexicana llega a la segunda mitad de 2026 con una combinación de factores que elevan la incertidumbre para consumidores, empresas y pequeños comercios. La persistencia de la inflación alimentaria, las dudas sobre el futuro del T-MEC, las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y los efectos climáticos asociados al fenómeno de El Niño configuran un escenario complejo para el cierre del año, advirtió la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).
De acuerdo con el organismo, el primer semestre estuvo marcado por una fuerte presión sobre el poder adquisitivo de las familias mexicanas, situación que podría agravarse durante los próximos meses debido a factores tanto internos como externos.
La inflación alimentaria sigue golpeando el bolsillo de los hogares
Uno de los principales focos de preocupación continúa siendo el aumento en los precios de productos básicos. Según ANPEC, alimentos como el tomate, los cítricos, el huevo y la papa han mantenido una tendencia alcista que afecta directamente la capacidad de compra de millones de consumidores.
Cuauhtémoc Rivera, presidente de ANPEC, señaló que la denominada «cuesta de enero» terminó extendiéndose durante buena parte del año.
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“La inflación y la carestía se volcaron contra los bolsillos de las familias. La elevación de precios de productos esenciales, básicos y de alta demanda sigue siendo una constante”, afirmó Rivera.
Banxico y la Fed, con señales distintas sobre la economía
La organización también destacó el contraste entre las decisiones de política monetaria en Estados Unidos y México. Mientras la Reserva Federal (Fed) optó por mantener cautela ante el contexto global, el Banco de México (Banxico) ha continuado con reducciones en las tasas de interés bajo el argumento de que la inflación se encuentra bajo control estructural.
Para los analistas del organismo, esta diferencia refleja visiones distintas sobre la magnitud de los riesgos económicos que enfrenta la región.
Mundial 2026: expectativas altas, pero impacto económico limitado
El Mundial de Futbol 2026 generó expectativas sobre una importante derrama económica para México. Las proyecciones iniciales hablaban de más de cinco millones de visitantes y una derrama cercana a los 2,500 millones de dólares. Sin embargo, ANPEC considera complicado alcanzar esos niveles conforme avanza el torneo.
La organización enfatizó que, independientemente de los resultados finales, el evento tiene un carácter temporal y sus beneficios económicos no necesariamente se traducirán en un crecimiento sostenido.
Los factores que podrían complicar el cierre de 2026
Además de la inflación, ANPEC identifica diversos riesgos que podrían afectar el desempeño económico nacional durante el segundo semestre. Entre ellos destacan:
- Inflación alimentaria persistente y presión sobre el consumo.
- Canícula extrema asociada al fenómeno de El Niño.
- Posibles apagones eléctricos y problemas de abastecimiento de agua.
- Incremento en los costos de energía para hogares y negocios.
- Tensiones geopolíticas derivadas del conflicto entre Estados Unidos e Irán.
- Incertidumbre respecto a la continuidad y condiciones del T-MEC.
- Mayor tensión en la relación bilateral entre México y Estados Unidos.
- Pérdida de impulso del fenómeno de nearshoring.
T-MEC y nearshoring pierden protagonismo
Otro elemento que preocupa a los pequeños comerciantes es la incertidumbre alrededor del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). ANPEC considera que los tiempos previstos para avanzar en temas pendientes del acuerdo podrían retrasarse, mientras que algunos sectores en Estados Unidos han cuestionado su rentabilidad.
Asimismo, el organismo advirtió que el entusiasmo que generó el nearshoring se ha debilitado frente a un entorno caracterizado por riesgos geopolíticos, comerciales y regulatorios.
“Por todos estos factores podemos afirmar que el cierre de 2026 se vislumbra complicado, con una inflación alimentaria todavía al alza, un consumo cauteloso y una sensación térmica colectiva de la economía de plena incertidumbre”, señaló Rivera.
Un segundo semestre con más preguntas que certezas
La evaluación de ANPEC dibuja un panorama donde la moderación del consumo, la presión sobre los precios de alimentos y la volatilidad internacional seguirán marcando el ritmo de la economía mexicana durante el resto del año.
Si bien el Mundial 2026 aporta actividad económica adicional en algunos sectores, los desafíos estructurales relacionados con la inflación, el comercio regional, la energía y las condiciones climáticas continúan siendo determinantes para las perspectivas de crecimiento. Para empresas, inversionistas y consumidores, la segunda mitad del año exigirá mayor cautela en la toma de decisiones y una vigilancia constante de los indicadores económicos clave.

