Las empresas mexicanas enfrentan una nueva prueba con la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Más allá de los cambios que puedan surgir en las negociaciones comerciales, especialistas coinciden en que la verdadera ventaja competitiva dependerá de la capacidad de las organizaciones para adaptarse con rapidez, integrar información y fortalecer sus procesos mediante tecnología y digitalización.
En este contexto, TOTVS advirtió que la revisión del acuerdo comercial representa una oportunidad para que las compañías fortalezcan su resiliencia operativa, justo cuando el comercio bilateral mantiene cifras históricas. Entre junio de 2025 y mayo de 2026, las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos alcanzaron 558 mil millones de dólares, un crecimiento de 8% respecto al periodo previo, consolidando a México como el principal socio comercial de ese país.
La revisión del T-MEC exige empresas más ágiles y resilientes
Aunque la discusión sobre el T-MEC suele centrarse en aspectos comerciales, para las empresas el desafío es mucho más amplio. La revisión del tratado pone sobre la mesa la necesidad de contar con operaciones capaces de responder con rapidez a cambios regulatorios, comerciales o económicos.
Para Ivaldo Pereira, Head de TOTVS México, el principal reto no consiste únicamente en seguir la evolución de las negociaciones, sino en construir organizaciones preparadas para adaptarse a cualquier escenario.
«Los cambios en el entorno económico forman parte de la realidad empresarial. Las compañías que logran responder con rapidez son aquellas que cuentan con procesos estructurados, información integrada y tecnología preparada para acompañar la toma de decisiones», afirmó el directivo.
Este planteamiento cobra mayor relevancia considerando que únicamente en mayo de 2026 las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos sumaron 54 mil 180 millones de dólares, el mayor valor mensual registrado hasta ahora, de acuerdo con datos de la Secretaría de Economía citados por la empresa.
Digitalización e inteligencia artificial, pilares para competir
La tecnología ya no solo mejora la eficiencia
La CEPAL sostiene que la transformación digital se ha convertido en un factor indispensable para mantener la competitividad empresarial, al permitir optimizar procesos, elevar la productividad y desarrollar nuevos modelos de negocio.
En este escenario, la tecnología deja de ser únicamente una herramienta de eficiencia para convertirse en un elemento que fortalece la resiliencia de las organizaciones frente a entornos cambiantes.
Pereira explicó que la preparación debe construirse antes de que aparezcan los cambios en el mercado y se basa en tres elementos fundamentales:
- Procesos respaldados por sistemas de gestión integrados.
- Operaciones alojadas en la nube.
- Datos confiables para acelerar la toma de decisiones.
Según el directivo, esta combinación permite evaluar escenarios con mayor rapidez, ajustar operaciones y responder con mayor certeza ante modificaciones en el entorno comercial.
La IA solo genera valor con datos confiables
Respecto al papel de la inteligencia artificial, TOTVS considera que su impacto dependerá de qué tan integrada esté a la estrategia del negocio.
«La IA puede acelerar análisis, identificar patrones y apoyar simulaciones, pero su verdadero valor aparece cuando trabaja sobre información confiable y procesos bien estructurados. La tecnología, por sí sola, no genera competitividad», señaló Pereira.
¿Qué deben hacer las empresas mexicanas ante la revisión del T-MEC?
De acuerdo con TOTVS, las organizaciones pueden fortalecer su preparación mediante acciones como:
- Modernizar sus sistemas de gestión empresarial (ERP).
- Consolidar información en plataformas integradas.
- Impulsar operaciones basadas en servicios en la nube.
- Utilizar datos confiables para la toma de decisiones.
- Incorporar la inteligencia artificial como parte de una estrategia empresarial y no como una solución aislada.
La revisión del T-MEC abre una oportunidad para fortalecer la competitividad
Para la empresa tecnológica, el proceso de revisión del T-MEC no debe verse únicamente como un periodo de incertidumbre, sino como un incentivo para acelerar la transformación digital del sector productivo mexicano.
Pereira concluyó que las organizaciones que logren combinar estrategia, talento, tecnología y datos estarán en mejores condiciones para responder no solo a los posibles cambios derivados del tratado comercial, sino también a cualquier transformación que presente el mercado.

