La administración del presidente Donald Trump anunció un nuevo esquema de aranceles de entre 10% y 12.5% para importaciones provenientes de 60 economías, justificándolo en una investigación sobre los esfuerzos de distintos países para impedir el ingreso de productos elaborados mediante trabajo forzoso. Entre las naciones incluidas figura México, al que se le aplicará un gravamen de 10%.
Sin embargo, el gobierno mexicano aseguró que la medida no modifica las condiciones comerciales vigentes entre ambos países. Tanto la presidenta Claudia Sheinbaum como el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, señalaron que el arancel ya existía para los productos que no cumplen con las reglas de origen del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y que la diferencia radica únicamente en el fundamento jurídico utilizado por Washington.
¿Qué anunció Estados Unidos?
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) informó que impondrá aranceles de 10% a diversas economías investigadas por considerar insuficientes sus acciones para combatir el trabajo forzoso dentro de las cadenas globales de suministro.
Además de México, la lista incluye a Argentina, Bangladesh, Camboya, Canadá, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, India, Indonesia, Jordania, Malasia, Pakistán, Sri Lanka, Trinidad y Tobago y Reino Unido.
Para algunos productos procedentes de la Unión Europea, Japón, Corea del Sur, Taiwán y Suiza, la tarifa será de hasta 12.5%, descontando la tasa de Nación Más Favorecida (NMF).
El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, afirmó que la decisión responde a la necesidad de reforzar las medidas contra mercancías elaboradas mediante trabajo forzoso.
«El presidente Trump reconoce que décadas de persuasión moral no han erradicado el trabajo forzoso de las cadenas de suministro globales. Estados Unidos mantiene una prohibición de importación de productos elaborados con trabajo forzoso desde hace casi un siglo y la aplica rigurosamente; ya es hora de que nuestros socios comerciales hagan lo mismo», declaró.
Marcelo Ebrard: el arancel no es nuevo
Horas después del anuncio estadounidense, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, explicó que el gobierno mexicano conocía previamente la decisión y descartó que represente un cambio para la mayor parte del comercio bilateral.
El funcionario recordó que más del 80% de las exportaciones mexicanas continúan protegidas por el T-MEC, por lo que mantienen acceso preferencial al mercado estadounidense.
«Quedan excluidas todas las exportaciones de México, más del 80%, que cumplen con el Tratado de Libre Comercio que tenemos, el T-MEC; es decir, no hay cambio en eso. Respecto a lo que nos aplican, pues es lo mismo que teníamos, solamente que cambia de fundamento; ese 10% ya lo teníamos para lo que no cumple las disposiciones o reglas de origen del Tratado de Libre Comercio», afirmó.
De acuerdo con Ebrard, la diferencia es que el arancel deja de sustentarse en el esquema temporal que Estados Unidos mantenía para importaciones fuera del tratado y ahora se fundamenta en la investigación relacionada con el combate al trabajo forzoso.
Sheinbaum: México conserva el trato preferencial del T-MEC
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que México mantiene las mismas condiciones comerciales frente a Estados Unidos tras la decisión anunciada por Washington.
Luego de reunirse en Palacio Nacional con el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, la mandataria aseguró que el país continúa gozando de los beneficios del T-MEC, por lo que las exportaciones que cumplen con el acuerdo permanecen libres de aranceles.
«¿Qué le pasa a México? Se queda igual que como estaba», afirmó durante su conferencia matutina.
La presidenta explicó que únicamente continúan sujetos a gravámenes los productos que quedan fuera del tratado, así como sectores específicos como automóviles, acero y aluminio.
«En este momento quedamos iguales a como estábamos y lo que queremos es reducir los aranceles que ya tenemos», subrayó.
La negociación ahora se centra en las reglas de origen
Sheinbaum señaló que uno de los temas prioritarios en las conversaciones con Washington es la actualización de las reglas de origen, particularmente para la industria automotriz.
Estados Unidos busca elevar el porcentaje de contenido regional que debe tener un vehículo para acceder a los beneficios del T-MEC. La propuesta mexicana consiste en que ese contenido continúe considerando la producción realizada en toda Norteamérica y no únicamente la fabricada en territorio estadounidense.
La mandataria explicó que actualmente algunos vehículos enfrentan un arancel de 25%, aunque éste disminuye al descontar el contenido producido en Estados Unidos. México pretende que ese beneficio también reconozca la manufactura realizada en territorio nacional.
«Lo que nosotros estamos buscando es que esas reglas de origen, aunque aumenten a 70%, sean regionales; no sólo se descuente lo que se fabrica en Estados Unidos, sino también lo que se fabrica en México», explicó.
¿Qué significa realmente este anuncio para México?
Aunque el comunicado estadounidense generó expectativas sobre un posible endurecimiento de la política comercial hacia México, las autoridades mexicanas sostienen que no existe un cambio inmediato para la mayoría de las exportaciones nacionales.
La razón es que cerca de ocho de cada diez dólares exportados por México a Estados Unidos ingresan bajo las reglas del T-MEC, por lo que mantienen arancel cero.
Los productos que ya estaban sujetos al gravamen del 10% continúan bajo ese mismo porcentaje, aunque ahora el gobierno estadounidense lo sustenta en una investigación relacionada con el combate al trabajo forzoso.
- Estados Unidos anunció un nuevo esquema de aranceles para 60 economías.
- México figura con un gravamen de 10%.
- El gobierno mexicano sostiene que no existe un nuevo arancel, sino un cambio en su fundamento legal.
- Más del 80% de las exportaciones mexicanas continúan libres de arancel gracias al T-MEC.
- Las negociaciones entre ambos países continúan para reducir los gravámenes vigentes y revisar las reglas de origen del tratado.
La revisión del T-MEC seguirá marcando la agenda bilateral
Más que representar un cambio inmediato para el comercio entre México y Estados Unidos, el anuncio confirma que la revisión del T-MEC continuará acompañada de temas laborales, reglas de origen y mecanismos para fortalecer las cadenas regionales de suministro. Las próximas rondas de negociación serán determinantes para definir si ambos gobiernos logran reducir los aranceles aún vigentes y preservar las ventajas competitivas que el tratado ofrece a las exportaciones mexicanas.

