México perdió terreno en indicadores internacionales vinculados con libertad económica, Estado de derecho y competitividad, una combinación que puede profundizar la incertidumbre para invertir y limitar la capacidad de crecimiento del país. Para 2026, México se ubicó en el lugar 91 de 184 economías evaluadas por The Heritage Foundation, con una puntuación de 59.8, nivel que lo coloca dentro de las economías consideradas “mayormente no libres”.
El deterioro ocurre en un contexto de bajo dinamismo económico. De acuerdo con el pronóstico de especialistas del sector privado referido en el análisis, el Producto Interno Bruto (PIB) de México crecería en promedio apenas 1.88% anual durante los próximos diez años, una tasa inferior al avance promedio registrado durante las últimas tres décadas.
¿Por qué la libertad económica puede afectar el crecimiento de México?
La libertad económica parte de la posibilidad de que empresas y personas puedan tomar decisiones sobre cómo generar, gastar e invertir sus recursos, dentro de un marco legal que proteja los derechos de terceros y evite obstáculos regulatorios o burocráticos innecesarios.
Bajo esta perspectiva, un entorno favorable para los negocios requiere condiciones que permitan desarrollar actividades productivas, generar inversión y crear empleos formales.
The Heritage Foundation mide estas condiciones mediante su Índice de Libertad Económica, construido sobre cuatro pilares: Estado de derecho, tamaño del gobierno, eficiencia regulatoria y apertura de mercados.
La medición utiliza una escala de cero a 100 puntos, donde una calificación más elevada representa mayores niveles de libertad económica.
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México regresa a niveles no observados desde 2000
En la edición de 2026, México obtuvo 59.8 puntos y la posición 91 entre 184 países, resultado que lo llevó a la categoría de economía “mayormente no libre”.
Se trata de un nivel de clasificación que México no reportaba desde el año 2000 y que lo deja apenas por encima del rango correspondiente a las economías consideradas reprimidas.
El deterioro adquiere relevancia porque algunos de los componentes con menor calificación están directamente relacionados con la certidumbre que necesitan las empresas para comprometer capital a largo plazo.
Entre los principales resultados señalados por los indicadores internacionales destacan:
- Libertad económica: México ocupa el lugar 91 de 184 países en 2026, con 59.8 puntos.
- Derechos de propiedad: obtiene 37.6 puntos, su calificación históricamente más baja.
- Integridad gubernamental: registra solamente 28.8 puntos.
- Estado de derecho: México se ubicó en el puesto 121 durante 2025, de acuerdo con el World Justice Project.
- Corrupción: el país aparece en la posición 134 de 140 economías evaluadas en este componente.
- Justicia civil: México también ocupa el lugar 134.
- Competitividad mundial: se situó en la posición 62 de 70 economías en 2026, tras perder 11 lugares frente al año anterior.
Derechos de propiedad y corrupción encienden alertas
Uno de los principales focos de preocupación está relacionado con los derechos de propiedad, componente en el que México obtuvo una calificación de apenas 37.6 puntos, el resultado más bajo registrado históricamente para el país dentro del indicador citado.
La protección de los derechos de propiedad resulta especialmente relevante para las decisiones empresariales debido a que está vinculada con la confianza necesaria para realizar inversiones, emprender proyectos y disponer de activos bajo reglas previsibles.
El deterioro también aparece en el indicador de integridad gubernamental, donde México consiguió 28.8 puntos. Este componente busca reflejar, entre otros factores, las condiciones relacionadas con la corrupción en las instituciones públicas.
La combinación de una baja protección percibida de los derechos de propiedad y una débil integridad gubernamental puede traducirse en mayor incertidumbre para empresas e inversionistas, particularmente cuando deben evaluar proyectos cuyo retorno depende de condiciones regulatorias y jurídicas de largo plazo.
México pierde 22 posiciones en Estado de derecho desde 2019
Las señales de deterioro no se limitan al Índice de Libertad Económica.
El World Justice Project (WJP), organización independiente que analiza el cumplimiento y respeto de las leyes en más de 140 países, colocó a México en la posición 121 de su Índice de Estado de Derecho correspondiente a 2025.
El resultado representó una caída de tres posiciones respecto al año anterior. Sin embargo, el retroceso resulta más significativo al ampliar el periodo de comparación: entre 2019 y 2025 México perdió 22 lugares.
El índice del WJP considera factores como rendición de cuentas, corrupción, seguridad y funcionamiento de los sistemas de justicia, a partir de encuestas aplicadas a hogares y especialistas.
Corrupción y justicia civil, entre los principales rezagos
Dentro de los componentes analizados por el World Justice Project, uno de los mayores desafíos para México se encuentra en corrupción.
El país se ubicó en el lugar 134 de 140 países en este rubro, colocándose entre las economías peor evaluadas de la medición.
Una posición similar se observa en justicia civil, indicador que analiza si los sistemas de justicia son accesibles y están libres de discriminación y corrupción. México también quedó en la posición 134.
Estos resultados adquieren una dimensión económica porque un sistema judicial eficiente permite resolver controversias, garantizar contratos y proporcionar certidumbre sobre la aplicación de las reglas.
Cuando estos mecanismos presentan debilidades, las empresas pueden incorporar mayores niveles de riesgo en sus decisiones de inversión.
Competitividad de México también retrocede en 2026
El deterioro institucional coincide con una pérdida significativa de posiciones en materia de competitividad internacional.
Según el reporte de Competitividad Mundial 2026 del International Institute for Management Development (IMD), México ocupó el lugar 62 entre 70 países, después de retroceder 11 posiciones respecto al año anterior.
El resultado refuerza la relación entre competitividad, calidad institucional y ambiente de negocios. La capacidad de atraer inversión no depende exclusivamente de factores como costos laborales, tamaño del mercado o ubicación geográfica, sino también de la existencia de reglas claras, instituciones funcionales y mecanismos efectivos para proteger inversiones y contratos.
Bajo crecimiento aumenta la presión para mejorar el ambiente de negocios
El deterioro de estos indicadores coincide con perspectivas moderadas para la economía mexicana. El pronóstico de crecimiento promedio anual del PIB de 1.88% para la próxima década plantea un desafío adicional para elevar la inversión, productividad y generación de empleos.
En este escenario, fortalecer el Estado de derecho, mejorar la protección de los derechos de propiedad, reducir los espacios para la corrupción y elevar la eficiencia de las instituciones se convierten en factores directamente relacionados con el desempeño económico.
La evolución de los indicadores internacionales será relevante para medir si México consigue revertir la pérdida de posiciones. Sin una mejora en la certidumbre jurídica y el ambiente de negocios, el país podría enfrentar mayores dificultades para acelerar la inversión y romper con una trayectoria de crecimiento económico inferior a su potencial.

