La reducción de los salarios de pobreza en México registra uno de sus mayores avances de la última década entre los trabajadores formales; sin embargo, la brecha hacia mejores ingresos sigue abierta: 11.9 millones de personas, equivalentes al 52% de los puestos de trabajo registrados ante el IMSS, todavía carecen de un salario digno.
El tercer reporte del Termómetro Salarial de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, elaborado con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) correspondientes a junio de 2026, muestra un contraste relevante: mientras los empleos con salarios considerados de pobreza prácticamente desaparecieron del sector formal, más de la mitad de los trabajadores aún no alcanza un ingreso de 14,400 pesos mensuales, considerado por la organización como referencia para cubrir una “canasta de vida digna”.
Salarios de pobreza caen de 8.6 millones a 407 mil trabajadores
Hace tres años, alrededor de 8.6 millones de trabajadores formales, equivalentes al 40% de los puestos registrados ante el IMSS, recibían salarios considerados de pobreza. Para junio de 2026, la cifra disminuyó hasta 407 mil personas, apenas 2% del empleo formal.
Para Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, esta reducción representa un avance significativo después de una década de recuperación salarial, aunque advierte que superar el umbral de pobreza no necesariamente significa alcanzar condiciones suficientes para una vida digna.
“Es una gran noticia que los salarios de pobreza estén prácticamente desaparecidos, al menos en los trabajos formales, tomó 10 años llegar aquí. Ahora para seguir avanzando urge avanzar más con la adopción voluntaria y gradual del ingreso digno en las empresas, como lo propone el colectivo Vida Digna”, señaló Rogelio Gómez Hermosillo, presidente ejecutivo de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.
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¿Cuánto debe ganar un trabajador para tener un salario digno?
El Termómetro Salarial 2026 divide los ingresos laborales en tres niveles. La clasificación permite distinguir entre superar únicamente la línea de pobreza y contar con recursos suficientes para cubrir una canasta asociada con condiciones de vida digna.
Los tres niveles considerados son:
- Salario de pobreza: ingreso inferior al equivalente al costo de dos canastas básicas del mes previo a la medición.
- Salario de sobrevivencia: permite cubrir dos canastas básicas, pero se mantiene por debajo del salario digno.
- Salario digno y más: ingreso mensual igual o superior a 14,400 pesos durante 2026.
La organización considera como población sin salario digno tanto a quienes permanecen dentro de los salarios de pobreza como a quienes se encuentran en el segmento denominado de sobrevivencia.
Micronegocios concentran la mayor proporción de bajos salarios
El tamaño de las unidades económicas muestra diferencias importantes en las condiciones salariales.
En las micro unidades económicas que registran empleos formales, el 88% de las personas carece de salario digno, aunque este universo representa alrededor de 1.2 millones de trabajadores.
La situación cambia entre los grandes empleadores, definidos en el reporte como aquellos con más de mil puestos registrados por unidad económica. En este segmento, 30% del personal carece de salario digno, equivalente a aproximadamente 1.9 millones de personas.
Esto significa que 4.4 millones de trabajadores de las grandes empresas, alrededor del 70%, ya reciben un salario digno o superior.
Las diferencias también aparecen al analizar las actividades económicas. Las empresas de servicios personales, limpieza y seguridad, así como la industria restaurantera, presentan las mayores proporciones de trabajadores sin salario digno, con alrededor de 85% de su personal en esta condición.
Por número de trabajadores afectados destacan los servicios profesionales y técnicos, con 1.3 millones de personas sin salario digno, y la industria de la construcción, con aproximadamente 969 mil.
Mujeres y jóvenes enfrentan una mayor brecha salarial
Las diferencias salariales también tienen un componente demográfico.
De los 22.8 millones de trabajadores formales considerados en el reporte, 9.2 millones son mujeres, equivalentes al 40% del total. Entre ellas, más de 5 millones, es decir 55%, carecen de salario digno.
La proporción aumenta entre los trabajadores jóvenes.
Las personas de entre 15 y 29 años representan alrededor de 6.3 millones de empleos formales, equivalentes al 28% del total. De este grupo, 3.8 millones, o 59%, reciben ingresos inferiores al nivel considerado digno.
Los datos muestran que superar los salarios de pobreza constituye sólo una parte del reto laboral: la siguiente brecha está relacionada con elevar los ingresos de trabajadores que permanecen por encima de las líneas básicas, pero todavía no alcanzan el monto considerado suficiente para cubrir una vida digna.
Proponen exentar de ISR a salarios de hasta 14,400 pesos
Frente a este escenario, Acción Ciudadana Frente a la Pobreza plantea cuatro medidas para acelerar la transición hacia mejores ingresos laborales.
Entre ellas destaca una propuesta con implicaciones fiscales: exentar del Impuesto Sobre la Renta (ISR) los salarios de hasta 14,400 pesos mensuales, con el propósito de evitar que las retenciones reduzcan el ingreso disponible de los trabajadores ubicados en los niveles salariales más bajos.
“Es urgente revisar las retenciones de impuestos para los bajos salarios y exentarlos. No es justo que alguien que gana menos de 15 mil pesos pague casi 10%, 1,400 pesos de ISR, mientras que si están en el régimen simplificado de confianza (RESICO) pagan el 2% si ganan 200 mil pesos”, sostuvo Gómez Hermosillo.
Las recomendaciones planteadas por la organización incluyen:
- Mantener un aumento diferenciado de los salarios mínimos, con la meta de que el salario mínimo alcance el equivalente a 2.5 canastas básicas en 2030.
- Establecer una exención del ISR para salarios de hasta 14,400 pesos mensuales.
- Crear un régimen unificado de tributación ISR-IMSS, acompañado de subsidios decrecientes para micronegocios.
- Impulsar la adopción voluntaria y gradual del ingreso digno entre empresas medianas y grandes.
En materia de formalización, la organización considera necesario vincular el pago del ISR con la afiliación al IMSS para trabajadores por cuenta propia y micronegocios familiares. Según el reporte, este segmento representa 80% de los trabajos informales.
Gómez Hermosillo advirtió que bajo el esquema vigente una persona puede tener RFC y tributar bajo el Régimen Simplificado de Confianza (RESICO) sin necesariamente incorporarse a la seguridad social.
“También urge unificar el pago de ISR e IMSS para micro empresas y personas que se autoemplean, pues ahora se puede tener RFC y pagar impuestos en el RESICO y mantenerse sin seguro social. Eso es un incentivo a la informalidad”, concluyó.
El siguiente reto: pasar de sobrevivir a un ingreso digno
La caída de 8.6 millones a 407 mil trabajadores con salarios de pobreza refleja un cambio considerable dentro del mercado laboral formal mexicano. El desafío se desplaza ahora hacia otro nivel: conseguir que superar la línea de pobreza también signifique acceder a ingresos suficientes para cubrir necesidades más amplias.
Con 52% del empleo formal todavía por debajo de los 14,400 pesos mensuales considerados como referencia de salario digno, las políticas salariales, fiscales y de seguridad social tendrán un papel relevante en la velocidad con la que pueda cerrarse esta brecha.
El debate también abre una discusión fiscal: hasta qué punto las futuras medidas de recuperación salarial deberán descansar exclusivamente en aumentos pagados por los empleadores o complementarse con modificaciones al ISR de los trabajadores de menores ingresos y esquemas que faciliten simultáneamente la tributación y el acceso a la seguridad social.

