La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) entra en una fase decisiva. El gobierno mexicano, encabezado por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, confirmó la integración de un equipo multidisciplinario para enfrentar una negociación que anticipa compleja, marcada por un cambio de enfoque proteccionista en la política comercial de Estados Unidos.
Un cambio de paradigma en la política comercial
El principal desafío identificado por la autoridad mexicana no radica en un capítulo específico del tratado, sino en la diferencia estructural entre modelos económicos.
“Yo veo que la dificultad principal que tenemos es que el gobierno de los Estados Unidos no piensa que la mejor opción es el libre comercio”, declaró Ebrard. En su análisis, la administración estadounidense impulsa un esquema basado en aranceles y reglas de origen más estrictas, alejándose del espíritu original del acuerdo.
Dos visiones enfrentadas
El funcionario subrayó que el T-MEC responde a una lógica de apertura comercial, mientras que el nuevo enfoque estadounidense privilegia la producción interna.
“Estamos hablando de renovar un tratado que está basado en libre comercio, pues evidentemente ese es el problema principal. No es algo específico, sino son dos ideas diferentes”, explicó.
Semiconductores: el caso que define la disputa
Uno de los ejemplos más ilustrativos es el mercado de semiconductores, donde México actualmente participa de forma marginal.
De acuerdo con datos compartidos por el secretario, México representa entre 3% y 4% de las importaciones estadounidenses en este sector. Sin embargo, la política industrial de Washington apunta a producir hasta el 70% del consumo interno.
“Entonces, la pregunta para nosotros es: ¿Del 70% cuánto voy a hacer yo? ¿Qué puedo hacer yo?”, planteó Ebrard.
La apuesta mexicana
Lejos de asumir una posición pasiva, el gobierno estima que México podría capturar al menos una parte relevante de ese proceso productivo.
“No tanto qué te van a dejar, sino en qué eres tú mejor. Nosotros pensamos que en ese tramo, cuando menos el 30% lo podríamos hacer”, sostuvo.
Un proceso de negociación complejo con un equipo multidisciplinario
El secretario de Economía adelantó que el equipo negociador podría ampliarse conforme avance el proceso, dada la complejidad de los capítulos involucrados.
“Si se necesita que se integren más compañeras o compañeros, también lo haremos, porque son muchos capítulos”, explicó.
¿Qué le preocupa a la delegación mexicana en la revisión del T-MEC?
- Cambio en la política comercial de Estados Unidos hacia esquemas proteccionistas
- Reconfiguración de cadenas de suministro en América del Norte
- Presión por contenido regional en sectores estratégicos
- Competencia con otros países exportadores
- Capacidad de México para escalar en manufactura avanzada
El proceso de revisión del T-MEC se perfila como un punto de inflexión para la economía mexicana. La transición hacia un modelo con mayor contenido regional y menor dependencia del libre comercio tradicional implica riesgos evidentes, pero también abre una ventana para reposicionar al país en industrias de alto valor agregado.

