La discusión para regular la inteligencia artificial en México comienza a coincidir con una adopción creciente de estas herramientas dentro de las empresas, particularmente en áreas que administran información sensible. Los departamentos jurídicos se encuentran entre ellos: además de automatizar procesos contractuales, deberán determinar qué información puede procesarse mediante IA, bajo qué controles y cómo conservar la trazabilidad de las decisiones.
El Senado ha trabajado en una iniciativa de Ley General para regular y promover el uso de esta tecnología después de un proceso en el que participaron 72 especialistas, mientras que la Cámara de Diputados contempla el tema dentro de su agenda legislativa. Sin embargo, de acuerdo con la información presentada por LemonTech, México todavía no cuenta con una ley federal general de inteligencia artificial aprobada.
¿México ya tiene una ley general de inteligencia artificial?
No, de acuerdo con el documento proporcionado.
El debate legislativo ha avanzado y ya contempla aspectos relacionados con uso responsable, derechos humanos, transparencia y supervisión de sistemas de IA, pero todavía no existe una legislación federal general aprobada que concentre la regulación de esta tecnología.
Esta distinción resulta relevante para las empresas ante el crecimiento de soluciones que incorporan inteligencia artificial dentro de procesos administrativos, jurídicos y contractuales.
Para los departamentos legales, la discusión no se limita a determinar qué tareas pueden automatizarse.
También deberán evaluar la información utilizada por estas herramientas y establecer controles sobre su procesamiento.
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Protección de datos agrega otra capa de cumplimiento
El tratamiento de información mediante IA coincide con cambios en materia de protección de datos personales.
El documento señala que la discusión regulatoria se suma a la nueva Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares, publicada en marzo de 2025.
Este escenario refuerza la relevancia de establecer políticas internas para proteger información confidencial.
En el caso de las áreas jurídicas, el desafío puede ser particularmente relevante debido a la información contenida en contratos, expedientes y otros documentos corporativos.
Más de la mitad no tiene software especializado para contratos
El reto regulatorio convive con una brecha de digitalización.
El 1° Índice de Madurez Tecnológica en la Industria Legal en México, presentado por LemonTech, Kerma Partners y el Laboratorio de Derecho e IA (LabDerIA) de la Universidad Panamericana, señala que más de la mitad de las organizaciones encuestadas todavía no cuenta con software especializado para gestionar contratos.
Los contratos pueden involucrar diferentes etapas:
- Solicitud y elaboración.
- Revisión.
- Aprobación.
- Firma.
- Seguimiento de obligaciones.
- Renovación.
- Cumplimiento.
- Control de versiones.
La ausencia de una gestión estructurada puede provocar que versiones, obligaciones o decisiones permanezcan distribuidas entre diferentes documentos y sistemas.
Trazabilidad contractual: ¿por qué importa para las empresas?
Durante el encuentro organizado con motivo de la presentación de LemonTech CLM, especialistas abordaron la importancia de conservar la información generada durante todo el ciclo contractual.
Christian Zinser, Principal, Litigation & Government, Enforcement de Baker McKenzie, puso énfasis en la trazabilidad y conservación del conocimiento.
La falta de seguimiento sobre versiones, obligaciones o decisiones puede ocasionar que información relevante se pierda antes de convertirse en un conflicto.
Desde esta perspectiva, una administración estructurada permite que los equipos jurídicos participen preventivamente y no únicamente cuando el problema ya ha escalado.
IA puede consultar cláusulas, fechas y obligaciones
La incorporación de inteligencia artificial busca facilitar el procesamiento de esta información.
LemonTech presentó en México su plataforma CLM (Contract Lifecycle Management), que administra diferentes etapas del ciclo contractual e incorpora LIA, su herramienta de inteligencia artificial.
La solución permite consultar contratos mediante lenguaje natural e identificar:
- Cláusulas.
- Fechas.
- Obligaciones.
- Información acumulada dentro de los documentos.
La empresa plantea que la utilización de IA contextual puede reducir riesgos asociados con respuestas generadas sin suficiente información.
“La transformación no empieza por comprar tecnología, sino por definir qué problema queremos resolver, cómo impacta nuestras métricas y cómo vamos a replantear la manera en que trabajamos”, afirmó Juan Pablo Granda, director ejecutivo de LemonTech.
Gobierno de datos se vuelve parte de la gestión jurídica
La incorporación de IA dentro de procesos legales coloca al gobierno de datos como otro componente de la transformación.
Los equipos necesitan establecer qué información puede utilizarse, quién tiene acceso y bajo qué políticas puede ser procesada.
A ello se suma la necesidad de mantener trazabilidad sobre contratos y decisiones.
Los principales frentes identificados en el documento incluyen:
- Protección de información confidencial.
- Gobierno de datos.
- Control y seguimiento contractual.
- Trazabilidad de versiones y obligaciones.
- Supervisión del uso de inteligencia artificial.
- Indicadores para medir resultados.
- Políticas internas para la utilización de nuevas tecnologías.
Cumplimiento e IA comienzan a converger
La ausencia de una ley federal general de IA no elimina las obligaciones existentes relacionadas con información y datos ni los riesgos derivados de una gestión contractual deficiente. Mientras el Congreso desarrolla la discusión regulatoria, las empresas tienen frente a sí un desafío operativo: ordenar la información que pretenden automatizar, establecer controles y conservar trazabilidad. Para las áreas jurídicas, la adopción de inteligencia artificial dependerá tanto de lo que la tecnología sea capaz de hacer como de las reglas internas y externas bajo las cuales pueda utilizarse.

