Las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes) sostienen buena parte de la economía mexicana, pero su permanencia sigue enfrentando desafíos como la falta de financiamiento, la informalidad y una gestión financiera deficiente.
Especialistas advierten que el crecimiento de un negocio depende menos de una buena idea y más de la capacidad de administrar los recursos con disciplina, separar las finanzas personales de las empresariales y aprovechar la digitalización para fortalecer su operación.
¿Por qué la educación financiera es clave para las MiPyme?
Especialistas de Valladolid Caja Financiera recordaron que en México las MiPymes representan el 99.8% de las unidades económicas y generan cerca del 68% del empleo, mientras que en Michoacán el 97.3% de los negocios corresponden a micronegocios, responsables del 63.6% de las fuentes laborales, con base en cifras del INEGI.
Pese a su relevancia económica, estos negocios enfrentan obstáculos relacionados con el acceso al crédito, la baja digitalización, la productividad, la informalidad y las cargas regulatorias. Ante este escenario, la educación financiera se convierte en un elemento estratégico para mejorar la rentabilidad y garantizar la permanencia de las empresas.
«Emprender no es sólo abrir la cortina y esperar que el negocio crezca por sí solo y una de las claves de su supervivencia y crecimiento dependen de aprender a cuidar cada peso desde el primer momento», afirmó Alberto Granja, gerente de Marketing de Valladolid Caja Financiera.
Más ventas digitales fortalecen el acceso al financiamiento
De acuerdo con el organismo financiero, en Michoacán la transformación digital comienza a reflejarse en las pequeñas empresas. Entre 2018 y 2023, el porcentaje de establecimientos que realizan ventas por internet pasó de 1.8% a 3.8%, una tendencia que favorece la bancarización, facilita los cobros electrónicos y contribuye a generar historial financiero para acceder a mejores opciones de crédito.
Para Alberto Granja, uno de los errores más frecuentes entre los emprendedores es mantener mezclados los recursos familiares con los del negocio, además de no registrar ingresos y egresos de manera sistemática.
«Emprender con éxito no depende sólo de tener una buena idea; depende de saber administrarla», señaló el directivo.
Añadió que muchas empresas cuentan con clientes y potencial de crecimiento, pero aún operan sin controles financieros básicos ni procesos de bancarización, lo que limita sus posibilidades de expansión.
Cinco recomendaciones para fortalecer las finanzas de una MiPyme
Especialistas de Valladolid Caja Financiera compartieron una serie de prácticas que pueden contribuir a consolidar un emprendimiento y mejorar su salud financiera:
- Separar las finanzas personales de las del negocio.
- Elaborar y revisar un presupuesto mensual de manera constante.
- Digitalizar pagos, ventas y movimientos para tener mayor control del flujo de efectivo.
- Utilizar el crédito de forma responsable, considerando la capacidad de pago.
- Mantener un ahorro constante destinado a reinversión, inventario, equipo, capacitación o promoción.
El crecimiento requiere planeación y disciplina
Para la institución financiera, el crecimiento empresarial es resultado de decisiones basadas en información y control financiero.
«El crecimiento no llega por accidente. Llega cuando el emprendedor empieza a registrar, comparar, ordenar y decidir con cabeza fría», sostuvo Alberto Granja. Asimismo, destacó que acercarse a instituciones financieras locales puede facilitar el acceso a acompañamiento especializado, formalización y mejores condiciones de financiamiento.
El reto de las MiPymes va más allá de vender
La conmemoración del Día de las MiPymes también pone sobre la mesa la importancia de fortalecer las capacidades financieras de los pequeños negocios para incrementar su competitividad.
Además de impulsar las ventas, los especialistas coinciden en que la consolidación de una empresa requiere procesos administrativos sólidos, digitalización, acceso a servicios financieros y una cultura permanente de ahorro e inversión. Estos factores no solo permiten enfrentar periodos de incertidumbre económica, sino también crear condiciones para un crecimiento sostenido y una mayor generación de empleo.

